La periodista y conductora Nancy Pazos protagonizó este miércoles una protesta frente al Congreso de la Nación, donde decidió encadenarse en reclamo contra el proyecto de reforma laboral que está siendo debatido en el Senado por el Gobierno nacional.
El gesto de Pazos se produjo en medio de una jornada de movilizaciones, marchas y paros organizados por sindicatos y movimientos sociales en rechazo a las modificaciones propuestas al régimen laboral vigente, consideradas por sectores opositores como una amenaza a derechos laborales consolidados.
La protesta frente al Parlamento se enmarca en un contexto de fuerte tensión social y sindical: la Confederación General del Trabajo (CGT) y otras centrales obreras convoca ron a manifestarse masivamente contra el proyecto que busca ampliar la jornada laboral, flexibilizar convenios, modificar aportes y límites a huelgas, entre otros puntos fuertemente cuestionados.
La movilización de Pazos
Pazos, conocida por su trayectoria en medios de comunicación y por su cobertura crítica de la actualidad política y social argentina, optó por encadenarse frente al edificio legislativo como símbolo de su rechazo a la reforma y de solidaridad con los sectores sindicales y ciudadanos que consideran que el proyecto perjudica a los trabajadores.
La periodista, que conduce programas en radio y televisión y ha expresado públicamente su postura crítica ante la iniciativa oficial, fue una de las voces más visibles de la movilización. Su acción atrajo la atención de militantes, dirigentes sindicales y otros manifestantes que confluyeron en la Plaza del Congreso.
Debate caliente y protestas multitudinarias
Además de la protesta en la puerta del Congreso, distintos sectores laborales llevaron adelante cortes, marchas y paros intermitentes en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y otras provincias. La jornada reclamó no solo la retirada del proyecto sino también la preservación de derechos adquiridos, especialmente en lo referido a convenios colectivos, condiciones laborales y mecanismos de negociación entre trabajadores y empleadores.
Desde el Gobierno se presentó la reforma como una iniciativa necesaria para “modernizar” el mercado laboral argentino y atraer inversiones, aunque la oposición y gremios sostienen que su aplicación puede precarizar empleo y debilitar derechos sindicales.







