En tiempos en los que buena parte del entretenimiento pasa por las pantallas y los contenidos breves, Singapur lanzó una iniciativa que busca recuperar un hábito tan simple como valioso: dedicar unos minutos cada día a la lectura.
Se trata de ReadSG, una campaña nacional puesta en marcha el 6 de septiembre de 2026 por la Junta Nacional de Bibliotecas de Singapur. La propuesta invita a las personas a leer durante al menos 15 minutos diarios y registrar cada sesión en una plataforma oficial.
El programa incorpora un sistema de recompensas para incentivar la participación. Sin embargo, el objetivo principal no es ganar dinero, sino hacer que la lectura forme parte de la rutina cotidiana.
Una meta sencilla para incorporar la lectura a la rutina
La propuesta parte de una premisa simple: no hace falta comenzar leyendo durante una hora para desarrollar el hábito.
ReadSG establece una meta de apenas 15 minutos diarios, un período que puede integrarse fácilmente a diferentes momentos de la jornada.
Puede ser durante un viaje en el colectivo, mientras se espera una cita, durante un descanso laboral o antes de dormir.
La intención es que esos minutos se conviertan, con el tiempo, en una práctica habitual.
Cada sesión registrada otorga 20 monedas virtuales y solamente se permite registrar una sesión por día. Al acumular 1.000 monedas, equivalentes a un dólar singapurense, los participantes pueden acceder a la recompensa correspondiente.
De esta manera, el dinero funciona como un incentivo simbólico, mientras que el verdadero objetivo de la campaña es promover la constancia.
El desafío de volver a leer en un mundo de contenido rápido
La iniciativa surge en un contexto en el que los teléfonos celulares y las plataformas digitales ocupan cada vez más espacio en la vida cotidiana.
Los contenidos breves permiten entretenerse o informarse en pocos segundos, pero también pueden hacer que resulte más difícil encontrar momentos de concentración prolongada.
Frente a esa realidad, ReadSG propone recuperar un espacio para una actividad que requiere tiempo, atención e imaginación.
Leer durante 15 minutos puede parecer poco, pero representa un comienzo accesible para quienes quieren recuperar o construir el hábito.
La recompensa es secundaria
El aspecto económico llamó la atención al conocerse el programa, pero las cifras muestran que no se trata de una iniciativa pensada para generar ingresos.
Para alcanzar un dólar singapurense es necesario completar 50 sesiones de lectura. Si se realiza una sesión diaria, significa mantener el hábito durante 50 días.
La campaña incorpora además rachas de lectura, metas personales y puntos de experiencia, recursos destinados a mantener la motivación y permitir que cada participante pueda seguir su propio progreso.
En ese sentido, la propuesta utiliza herramientas habituales de las aplicaciones digitales para promover justamente una actividad que muchas veces queda relegada frente al uso de las pantallas.
Leer por placer, aprender y compartir
La Junta Nacional de Bibliotecas sostiene que el objetivo de fondo es fomentar un hábito de lectura para toda la vida, más que establecer una cantidad determinada de libros que cada persona deba terminar.
Esto permite que cada participante pueda elegir qué leer según sus intereses: novelas, cuentos, libros de divulgación, textos educativos u otros contenidos.
La campaña también busca que la lectura sea una actividad compartida y que pueda formar parte de la vida comunitaria.
Una campaña que va más allá de los libros
ReadSG forma parte del Mes Nacional de la Lectura de Singapur, que incluye diferentes propuestas destinadas a acercar la lectura a la población.
Entre ellas se encuentra “Leer por una buena causa”, una iniciativa que propone dedicar 15 minutos diarios a leer como parte de una acción solidaria. La actividad se desarrolla entre el 6 de septiembre y el 7 de octubre de 2026.
Así, la lectura aparece vinculada no solamente con el aprendizaje individual, sino también con la participación y el compromiso con otras personas.
Quince minutos que pueden convertirse en un hábito
El atractivo de la propuesta está en su sencillez. No exige terminar un libro por semana ni dedicar grandes cantidades de tiempo.
Propone algo mucho más concreto: hacer un lugar para la lectura todos los días.
Los 15 minutos pueden ser el comienzo. Con el tiempo, ese período puede convertirse en 20, 30 o más minutos, a medida que la persona encuentra libros y temas que despierten su interés.
En definitiva, el programa de Singapur pone el foco en una idea sencilla: para recuperar el hábito de leer, el primer paso puede ser simplemente abrir un libro y dedicarle unos minutos cada día.
La recompensa económica puede ser un incentivo adicional, pero el beneficio principal está en el hábito que la iniciativa busca construir: más tiempo para leer, aprender, imaginar y desconectarse por un momento de la velocidad del contenido digital.







