La ciudad de Quitilipi atraviesa días de profunda conmoción tras confirmarse el fallecimiento de una joven de 21 años que había resultado gravemente herida en un accidente de tránsito mientras circulaba en motocicleta. El siniestro ocurrió en el barrio 20 Viviendas, donde la víctima colisionó contra un caballo suelto en la vía pública, una problemática que volvió a generar preocupación e indignación entre los vecinos.
El hecho se registró durante la siesta del miércoles, en inmediaciones de la calle Jujuy. De acuerdo al informe policial, una patrulla acudió al lugar tras ser alertada, aunque al arribar no se encontraban ni la motocicleta ni el animal involucrado. Como consecuencia del impacto, la joven sufrió politraumatismos y un traumatismo encéfalo craneano severo, por lo que fue trasladada de urgencia al hospital local.
Debido a la gravedad del cuadro, fue derivada al Hospital 4 de Junio de Presidencia Roque Sáenz Peña y posteriormente al Hospital Julio C. Perrando de Resistencia, donde permaneció internada en estado crítico. Pese a los esfuerzos del personal médico, la joven falleció en la tarde del jueves en la capital provincial.
La noticia provocó un fuerte impacto en la comunidad quitilipense. Familiares, amigos, compañeros de estudio y del ámbito deportivo expresaron su dolor a través de redes sociales y distintos mensajes de despedida. La víctima cursaba el profesorado de Educación Física en el Instituto Juan José Pisarello y participaba activamente en actividades deportivas locales, donde había forjado numerosos vínculos.
Tras su fallecimiento, además de las muestras de acompañamiento a la familia, se impulsaron iniciativas solidarias para colaborar con los gastos derivados de la situación. En paralelo, el caso reavivó el debate por la persistente presencia de animales sueltos tanto en zonas urbanas como en los tramos cercanos de las rutas nacionales 4 y 16.
Vecinos y comerciantes señalaron que este tipo de hechos no son aislados y advirtieron sobre la falta de controles efectivos y la responsabilidad de los propietarios de los animales. Si bien desde el municipio y la Policía se realizan operativos periódicos para el secuestro de equinos y se anunciaron refuerzos en estas tareas, la problemática continúa representando un grave riesgo para peatones y conductores, con consecuencias que, en este caso, resultaron irreversibles.







