“Con un video de un almuerzo corrieron el foco por completo de lo importante: una denuncia por violencia de género, mezclaron todo”.
“Que soy gato, que soy prostituta VIP, que tengo una asociación ilícita, que fui a pedir por mi hermano para que me protejan. Que también me quise levantar a Milei, que me escapé, que me escondí, que me fui al sur del país a esconderme, que me voy a ir a vivir a otro país. Que fue en pandemia, cuando no se podía salir, que entré a la Casa Rosada escondida en un baúl y que salí escondida en un bául. Que cobré 4500 dólares por un trabajo que me consiguió él, por supuesto. Que el señor de 65 que conté una anécdota muy linda era él, que tengo varios contratos con el Estado y que dicen que saqué provecho por él”.
“No me escondí, no me escapé, no tengo por qué esconderme ni irme del país. Me guardé unos días en mi casa por el golpe emocional que es verte expuesto en algo que no elegís, que no se lo deseo a nadie, es algo que yo no quise nunca, es un video que nunca tuve”.
“Lo que aclaré está en mis redes, en un comunicado, pueden ir a ver ahí lo que expliqué, también pueden ir a ver ahí las puteadas de la gente, basándose en lo que ven en los medios de comunicación. Hay un solo villano en esta historia y no soy yo”.







