La muerte de una niña de dos años en Villa Gesell mantiene en vilo a la Justicia bonaerense, que intenta determinar las causas del fallecimiento mientras analiza los antecedentes familiares de la menor. La investigación cobró especial relevancia porque la madre de la víctima ya había sido investigada años atrás por la muerte de otras dos de sus hijas, aunque en aquella oportunidad fue absuelta por falta de pruebas.
El hecho ocurrió cuando la pequeña fue trasladada por su madre al Hospital Municipal de Villa Gesell sin signos vitales. La mujer aseguró que la niña se había broncoaspirado mientras tomaba una mamadera, pero la autopsia indicó que la causa de muerte fue una asfixia obstructiva seguida de un paro cardiorrespiratorio y no encontró lesiones externas ni signos de violencia. Aun así, los investigadores consideran que el contexto familiar justifica profundizar la investigación antes de cerrar el caso.
La principal sospechosa es Lucía Sosa, quien vuelve a quedar bajo la lupa judicial debido a que tres de sus hijas fallecieron por episodios de asfixia en distintos momentos. Ese antecedente llevó a la fiscalía a adoptar medidas preventivas, entre ellas separar temporalmente a la mujer de su otro hijo menor mientras se realizan pericias psicológicas, psiquiátricas y médicas a los integrantes de la familia.
El caso también reabrió el debate sobre un posible cuadro de síndrome de Munchausen por poder, un trastorno poco frecuente en el que un adulto provoca o simula enfermedades en un niño bajo su cuidado para obtener atención. Sin embargo, los investigadores aclararon que, por el momento, no existe un diagnóstico que confirme esa hipótesis y que será el avance de las pericias el que determine si esa línea de investigación tiene sustento.
Mientras tanto, la fiscalía continúa reuniendo pruebas y tomando declaraciones a familiares, médicos y personas cercanas al entorno de la niña. El objetivo es reconstruir las horas previas a su muerte y establecer si existió algún tipo de responsabilidad penal.
En las últimas horas también se conocieron testimonios de personas que conocían a la familia y describieron comportamientos de la madre que llamaron la atención tras el fallecimiento de la menor. Esas declaraciones fueron incorporadas al expediente y serán analizadas junto con el resto de las pruebas, aunque todavía no modifican la situación procesal de la mujer.
La investigación permanece en curso y las autoridades insisten en que será necesario esperar los resultados de las pericias complementarias para determinar qué ocurrió con la niña y si existen elementos suficientes para avanzar con una imputación.







