El encuentro tuvo lugar este último domingo, donde la conductora abrió por primera vez su corazón sobre su separación de Roberto García Moritán, con quien estuvo casada cinco años y tiene una hija en común.
En un momento de la charla, Susana comentó: “Bajaste de peso”, al ver a Pampita entrar al estudio con un vestido negro. “Sí, estoy bomba”, respondió Carolina, y la diva, picante, le preguntó: “No me digas que te hizo bajar de peso este tipo”. Tras un clima algo tenso, Susana insistió: “Bueno, bajaste de peso, estás bárbara. Hay que agradecerle a ese estúpido”, lo que llevó a Pampita a defender a su ex: “Pará. No le digas así a Robert, porfa. No estoy peleada con él. Nunca. Yo no quedo peleada con nadie. Yo siempre quedo bien con la gente que fue parte de mi vida. Siempre”, aclaró.
Sin embargo, Susana no dejó de indagar sobre los motivos de la separación. Pampita, visiblemente afectada, se sinceró: “Fue una bomba. Explotó todo y no se pudo pegar”. Aunque prefirió no entrar en detalles, Susana le preguntó: “¿Había revoleado un cenicero?”. Pampita, aludiendo a la prensa, respondió: “Qué voy a ser una santa. No voy con la mentira”, y detalló que la relación terminó el 20 de septiembre.
Cuando Susana insistió sobre si el fin de su matrimonio fue por “un engaño o por plata”, Pampita aclaró: “Por plata, no, Su. Por Dios”, y aseguró que todo sucedió de manera rápida y sorpresiva. “Se terminó todo de un día para el otro”, explicó, agregando frases enigmáticas como “hay que tener los ojos bien abiertos” y “el que no quiere estar conmigo, la puerta está ahí, no le vas a rogar al otro para que se quede”. También dejó en claro que “no era la prioridad de Roberto” y, pese a sus diferencias, destacó que no quería hablar mal de su ex por respeto a sus hijos y los de él.







