El papa Francisco presidió este martes en la Basílica de San Pedro la misa de Nochebuena, en la que aseguró que el Evangelio “es la señal para recuperar la esperanza perdida” y “sembrarla” en las “desolaciones” del mundo: “Hay tantas en nuestro tiempo, pensemos en las guerras”.
Ante alrededor de 30.000 personas presentes en el Vaticano, y otras miles siguiendo la transmisión desde distintas partes del planeta, el Sumo Pontífice recordó el nacimiento de Jesús y destacó: “Si Dios viene aún cuando nuestro corazón se asemeja a un pobre pesebre, entonces podemos decir ‘la esperanza no ha muerto, la esperanza está viva y envuelve nuestra vida para siempre’”.
Tras insistir en que “esta es la noche en que la puerta de la esperanza se ha abierto de par en par al mundo”, invitó a “renovar” esa confianza y “sembrarla” en las aflicciones de la humanidad “rápidamente”.
“Hay tantas desolaciones en nuestro tiempo, pensemos en las guerras, pensemos en los niños ametrallados, en las bombas, en las escuelas y en los hospitales“, enumeró Francisco, quien suele expresarse sobre los conflictos en distintas partes de la Tierra.







