Un informe de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU concluyó que las fuerzas israelíes habrían cometido crímenes de guerra y de lesa humanidad durante su ofensiva en Gaza, incluyendo exterminio, homicidio intencional, castigo colectivo y destrucción sistemática de infraestructura civil. El documento será presentado esta semana ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra.
Según el informe, las acciones militares israelíes entre octubre de 2023 y febrero de 2025 provocaron una devastación masiva en el enclave palestino. Entre los datos más alarmantes, la Comisión señala que más del 70% de las escuelas de Gaza fueron dañadas o destruidas, afectando a más de 650.000 niños que permanecen sin clases desde hace más de un año y medio. Además, se registraron las muertes de 612 docentes, 190 académicos y la destrucción de 57 edificios universitarios, entre ellos el campus de la Universidad de Al-Azhar.
Infraestructura civil y patrimonio cultural, bajo ataque
El informe también documenta la destrucción sistemática de hospitales, centros educativos, sitios culturales y religiosos, lo que —según la ONU— forma parte de una política deliberada para desmantelar el tejido social y cultural palestino. La Gran Mezquita Omarí, los Baños de los Samaritanos, varias mezquitas históricas y la iglesia de San Porfirio figuran entre los objetivos atacados. En estos lugares, utilizados además como refugios, murieron más de 200 civiles, incluidos mujeres y niños.
La Comisión investigó también excavaciones arqueológicas ilegales en territorios ocupados, señalando que estas acciones estarían orientadas a justificar asentamientos y a alterar el patrimonio cultural con el objetivo de borrar la memoria palestina.
Erosión de la identidad colectiva y derechos vulnerados
Según el organismo, los ataques contra escuelas, hospitales, centros religiosos y sitios históricos no solo representan violaciones graves al derecho internacional humanitario, sino que también buscan erosionar la identidad colectiva palestina y socavar su derecho a la autodeterminación.
“El desmantelamiento del sistema educativo, la destrucción del patrimonio cultural y los ataques sistemáticos contra la población civil comprometen el futuro del pueblo palestino como nación”, advirtió el informe. En ese sentido, recordó que la Corte Internacional de Justicia ya había reconocido en 2024 que Israel aplica políticas ilegales que atentan contra el desarrollo del pueblo palestino.
El informe se da a conocer en un contexto de creciente presión internacional sobre el gobierno israelí y mientras continúa el conflicto armado en la región.







