La vicepresidenta Victoria Villarruel se defendió en redes sociales tras las acusaciones de «traición» por parte de sectores libertarios, apuntó contra Javier Milei y reavivó una histórica disputa entre el Ejecutivo y su segunda al mando.
La vicepresidenta Victoria Villarruel rompió el silencio este fin de semana luego de las críticas surgidas desde el propio oficialismo, que la señalaron como responsable por la derrota legislativa de La Libertad Avanza en el Senado, donde se aprobó el aumento de las jubilaciones con apoyo de bloques opositores y aliados. En un intenso intercambio con seguidores en Instagram, Villarruel se despegó de la estrategia presidencial y lanzó duras críticas a Javier Milei y a su hermana, Karina Milei.
“¿Un Presidente que no puede ni saludar a la persona con la que llegó al poder? Hacelo el reclamo a él, yo a la educación no la pierdo nunca”, fue una de las frases más resonantes que dejó la vicepresidenta, marcando distancia no solo política, sino también personal con el mandatario.
Consultada sobre su decisión de abrir el recinto, Villarruel defendió su postura: “Si hay equilibrio, entonces, asistir a los más desprotegidos no debiera ser tan terrible. El tema es que un jubilado no puede esperar y un discapacitado menos. Que ahorre en viajes y en la SIDE y listo”, expresó, en clara alusión al uso de recursos por parte del Ejecutivo.
Cruces con Karina Milei y el recuerdo de Cobos, Michetti y Cristina
En otro tramo de sus respuestas, la titular del Senado también respondió con ironía a quienes la acusaban de haber traicionado a Milei: “No sé por qué no puso a la hermana o a la Limones que a ustedes les gusta tanto”, dijo, en referencia a Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, y a la diputada Lilia Lemoine.
Además, respondió a cuestionamientos por haber viajado en avión: “Un avión de línea, no un avión privado. No uso aviones del Estado, solo los usa Milei y su hermana”, disparó.
La escalada de tensión entre presidente y vicepresidenta no es inédita en la política argentina. Basta recordar al entonces vicepresidente Julio Cobos, quien en 2008 votó en contra de la resolución 125 impulsada por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, en una votación histórica que marcó un quiebre en la relación.

También hubo rispideces durante el mandato de Mauricio Macri, con su vice Gabriela Michetti, aunque sin derivar en una ruptura abierta.

Más reciente aún, durante la gestión de Alberto Fernández, los roces con su vice, Cristina Fernández, fueron moneda corriente y marcaron buena parte del clima interno del Frente de Todos, especialmente en temas económicos y de gestión.

Ahora, con Javier Milei y Victoria Villarruel, la tensión vuelve a ocupar el centro del escenario político. La vicepresidenta ha mostrado diferencias en temas sensibles como la gestión de la SIDE (hoy Agencia Federal de Inteligencia), el ajuste sobre los sectores vulnerables, e incluso el manejo del poder dentro del propio espacio libertario.

Mientras Milei se mantiene alineado a su círculo más cerrado —con Karina Milei como figura central en la toma de decisiones—, Villarruel busca mostrar independencia y una mirada “institucionalista”, que ha sido bien recibida por sectores opositores y moderados.
Clima tenso en el oficialismo
El distanciamiento entre el presidente y su vice se da en un contexto político marcado por fracturas internas, derrotas legislativas y creciente presión social ante la crisis económica. En ese marco, los mensajes cruzados entre Villarruel y Milei pueden profundizar el aislamiento del mandatario o abrir una nueva etapa de realineamientos dentro de La Libertad Avanza.
Con este nuevo capítulo, la historia política argentina suma otra página a una larga lista de relaciones conflictivas entre presidentes y vicepresidentes, una dinámica que muchas veces refleja las tensiones del poder en tiempos de crisis.







