Tras el magro desempeño de La Libertad Avanza en las elecciones provinciales de Corrientes, el jefe de Gabinete Guillermo Francos relativizó el impacto del resultado y aseguró que el oficialismo nacional tendrá “un desempeño ampliamente superior” en las legislativas de octubre.
En declaraciones a Radio Rivadavia, Francos analizó la derrota en la provincia mesopotámica, donde el libertario Lisandro Almirón quedó cuarto, muy lejos del ganador Juan Pablo Valdés, quien se impuso con más de 30 puntos de ventaja. “Era esperable. Somos un partido prácticamente debutante en la provincia, frente a una estructura radical con muchos años en el poder”, afirmó.
El funcionario también justificó la decisión de no aliarse con el oficialismo correntino, al considerar que la candidatura del hermano del gobernador Gustavo Valdés “generaba una idea de nepotismo” que el espacio libertario prefirió no acompañar.
Críticas a Kicillof y foco en Buenos Aires
De cara a las próximas elecciones, Francos anticipó que la provincia de Buenos Aires será un territorio clave, y apuntó contra la gestión de Axel Kicillof. “La provincia es de los bonaerenses, no de quienes la gobiernan circunstancialmente. Hay un desastre en municipios, infraestructura, salud y educación. Recauda mucho dinero, pero los fondos no se usan como corresponde”, criticó.
Milei, violencia política y el caso Spagnuolo
Consultado sobre el ataque que sufrió Javier Milei en un acto en Lomas de Zamora, Francos fue tajante: “Es inadmisible. Sectores kirchneristas alientan la violencia política. Deberían hacerse cargo y sancionar a los responsables”.
También se refirió a los audios filtrados del ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), Diego Spagnuolo, a los que calificó como “una operación electoral”. Señaló que la justicia ya investiga el caso y restó relevancia a su impacto: “Buscan influir en el electorado, pero no han tenido efecto en la opinión pública. Las encuestas muestran que el oficialismo mantiene buenas perspectivas de cara a octubre”.
En cuanto a la reacción del Ejecutivo, defendió la salida inmediata de Spagnuolo y la continuidad de Eduardo «Lule» Menem en el Gobierno. “Spagnuolo no dijo nada, no se presentó a la justicia ni se defendió. El Presidente esperó 24 horas y resolvió su despido. Fue la medida correcta”, concluyó.







