El expresidente Jair Bolsonaro se encuentra al borde de una condena sin precedentes, luego de que dos jueces del Supremo Tribunal Federal de Brasil emitieran este martes votos decisivos en su contra por su presunta implicación en el intento de golpe de Estado tras las elecciones presidenciales de 2022, en las que fue derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva.
El juez Alexandre de Moraes abrió la sesión con una extensa exposición de cinco horas, en la que calificó a Bolsonaro como el “líder de una organización criminal” que buscó derrocar al gobierno democráticamente electo. “Brasil casi volvió a una dictadura”, advirtió Moraes, quien sostuvo que el exmandatario debe ser responsabilizado por delitos como golpe de Estado, organización criminal armada y amenazas graves.
“Nadie ha visto jamás a un golpista exitoso sentado en el banquillo. Si el golpe hubiera triunfado, quienes estaríamos aquí acusados seríamos nosotros, los magistrados del Supremo”, sentenció el juez.
A su turno, el ministro Flávio Dino respaldó la acusación, describiendo a Bolsonaro como la “figura dominante” detrás del intento de subversión institucional. Dino subrayó que, en caso de condena, el castigo “no debería ser susceptible de indulto”, lo que cierra la puerta a una eventual medida de gracia presidencial.
El caso involucra además a varios exfuncionarios y militares de alto rango, entre ellos Alexandre Ramagem, Almir Garnier, Anderson Torres y Augusto Heleno, quienes habrían estado implicados en la planificación del fallido golpe.
La decisión final del Supremo Tribunal dependerá ahora de los votos de los ministros Luiz Fux, Cármen Lúcia y Cristiano Zanin, los cuales se esperan para este miércoles. De confirmarse la condena, Bolsonaro podría enfrentar hasta 30 años de prisión, una pena que marcaría un hito en la historia política reciente de Brasil.







