El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este martes una reducción de entre 1 y 2 puntos porcentuales en las retenciones para diversos productos del sector agropecuario, incluyendo soja, maíz, trigo, girasol y otros cultivos y subproductos. La decisión fue comunicada a través de su cuenta de X, donde destacó que se trata de “un nuevo paso en el camino del alivio fiscal para el sector agropecuario” y que constituye un avance en la “reducción permanente de los derechos de exportación”.
Caputo remarcó que “eliminar las retenciones ha sido siempre una prioridad para el presidente Javier Milei” y aseguró que el Gobierno continuará trabajando para alcanzar ese objetivo “lo antes posible”. También señaló que ya se dieron “avances concretos” en esa dirección, aunque aclaró que nuevas reducciones dependerán de las condiciones macroeconómicas.
Por su parte, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, celebró la medida al afirmar que “el camino siempre será el de bajar impuestos, respetando el equilibrio fiscal”. Además, anticipó que la reducción se aplicará desde hoy, aunque la vigencia será oficial una vez que la norma sea publicada en el Boletín Oficial, lo que ocurrirá en los próximos días según informaron fuentes oficiales.
Nuevas alícuotas
Las retenciones quedarán de la siguiente manera:
- Soja: de 26% a 24%
- Subproductos de soja: de 24,5% a 22,5%
- Trigo y cebada: de 9,5% a 7,5%
- Maíz y sorgo: de 9,5% a 8,5%
- Girasol: de 5,5% a 4,5%
Caputo explicó que esta baja busca mejorar la competitividad de la agroindustria, sector que calificó como “uno de los motores más potentes de la economía argentina y responsable de cerca del 60% de nuestras exportaciones”. Asimismo, expresó su convicción de que el campo “seguirá creciendo, generando empleo, impulsando el desarrollo regional y fortaleciendo la presencia del país en los mercados internacionales”.
Finalmente, el ministro reafirmó la línea de acción del Gobierno: “El camino es claro: menos impuestos, más producción, más oportunidades y trabajo para todos los argentinos”. La baja será permanente y se presenta como una respuesta al histórico reclamo del sector agropecuario por una reducción sostenida de la carga tributaria.







