El Gobierno de Argentina afirmó que mantiene un intenso seguimiento del caso del gendarme Nahuel Agustín Gallo, detenido en Venezuela desde el 8 de diciembre de 2024, aunque reconoció que por el momento no existe “información fehaciente” que permita anticipar una liberación inminente del oficial.
Desde la Casa Rosada, fuentes oficiales señalaron que si bien la situación continúa rodeada de hermetismo, existe una total confianza en las gestiones diplomáticas impulsadas por Estados Unidos con las autoridades venezolanas, en las que se trabaja para lograr la liberación de Gallo y de otros ciudadanos argentinos detenidos en ese país.
El embajador estadounidense en Buenos Aires, Peter Lamelas, reafirmó recientemente el compromiso de su país con la liberación de rehenes y presos políticos detenidos injustamente, destacando la cooperación con el Gobierno argentino y agradeciendo el apoyo de autoridades como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mandatario argentino Javier Milei.
En ese contexto, el presidente Javier Milei valoró la “determinación” del Gobierno de Estados Unidos en las gestiones relacionadas con Venezuela y volvió a reclamar la libertad de Gallo y de todos los presos políticos argentinos y extranjeros en ese país.
La situación diplomática entre Argentina y Venezuela permanece tensa desde julio de 2024, cuando el Gobierno argentino interrumpió el diálogo con Caracas tras cuestionar la reelección de Nicolás Maduro. Este quiebre provocó, entre otras medidas, la salida del cuerpo diplomático argentino de Venezuela y la necesidad de que otros países, como Brasil e Italia, se hicieran cargo de la representación argentina ante el régimen venezolano.
A pesar de los avances en la intermediación estadounidense, desde la Casa Rosada admiten que aún no hay certezas sobre un desenlace pronto para el caso de Gallo, por lo que la postura oficial sigue siendo la de presión diplomática constante y trabajo conjunto con aliados internacionales para conseguir su regreso seguro a Argentina.







