El juicio oral por la muerte de Milagros «Mili» Machuca comenzará el 3 de agosto. Su padre, Leonardo, y su abuela, Aurora, aprovecharon el marco de la Bienal de Esculturas para reclamar una condena ejemplar contra las dos imputadas y contar el proyecto que la familia impulsa en su memoria: la Fundación Gatitos Felices por Mili.
En medio de la convocatoria multitudinaria que generó una nueva edición de la Bienal, la familia de Milagros Machuca encontró un escenario propicio para visibilizar su reclamo. Leonardo, papá de la joven, se acercó a repartir folletos informativos y a conversar con Radio Ban sobre el proceso judicial que, después de un año y cuatro meses de espera, finalmente llegará a juicio oral.
El juicio, del 3 al 8 de agosto
Según explicó Leonardo, el Poder Judicial se encuentra actualmente en feria, pero eso no frena la causa: el debate oral se realizará del 3 al 8 de agosto, con dos imputadas en el banquillo: Carla Sanabria y Carla Soto Sandoval, conductoras del automóvil y la motocicleta involucrados en el siniestro que le costó la vida a Mili.
La familia, a través de la querella, pedirá la pena máxima para ambas: entre tres y seis años para la conductora del automóvil, y entre dos y cinco años para la conductora de la motocicleta en la que viajaba la joven.
Para sostener ese pedido, presentarán testigos presenciales y ocasionales del hecho, además del informe de un perito de parte, el doctor Gustavo Enciso, quien realizó un relevamiento en el lugar del accidente con dron y software especializado para reconstruir la velocidad a la que circulaban ambos vehículos. Leonardo remarcó que esa prueba técnica será «un punto fundamental» para el desenlace del juicio.
«No fue un accidente, fue un abandono de persona»
Uno de los ejes centrales del reclamo familiar es la calificación del hecho. Leonardo insistió en que lo ocurrido no puede catalogarse como un simple accidente, sino como un siniestro vial con abandono de persona, ya que Sanabria habría huido del lugar, ocultado el automóvil y cambiado su apariencia para evitar ser identificada.
La familia atravesó, además, un momento crítico durante la instrucción de la causa, cuando se intentó trasladar mayor responsabilidad a la joven que conducía la motocicleta. Por eso insisten en que la condena para Sanabria debe ser «ejemplificadora», para sentar un precedente y evitar que este tipo de hechos vuelvan a repetirse.
En ese sentido, valoraron que la causa haya sido elevada a juicio oral y no derivara en un juicio abreviado, modalidad que —remarcaron— hubiera significado una pena mínima en suspenso y sin prisión efectiva para ninguna de las imputadas.
Dieciséis marchas y dos festivales homenaje
El reclamo de la familia no se limita a los tribunales. Desde la partida de Mili organizaron 16 marchas en la Plaza 25 de Mayo y dos festivales musicales homenaje, en los que se difundieron las canciones que ella misma componía y cantaba, hoy disponibles en plataformas digitales.
Leonardo la recordó como una joven que estudiaba diseño gráfico —carrera que no pudo terminar— y que se estaba abriendo camino en la música. Precisamente esta edición de la Bienal reavivó un recuerdo especial: en 2024, Mili compartió escenario con Nos Crew en uno de los cierres del evento.
La Fundación Gatitos Felices por Mili
Entre los proyectos que la joven soñaba concretar estaba la creación de una fundación para gatitos abandonados, una causa que la desvelaba y que ya practicaba de manera artesanal en su propia casa, adoptando animales y armándoles espacios para su cuidado.
Leonardo confirmó a Radio Ban, como primicia, que la familia avanza en la creación de la Fundación Gatitos Felices por Mili, un proyecto que reconoció como «difícil pero no imposible» y que buscan concretar como una forma más de mantener viva su memoria.
«Ella anda entre nosotros»
Del encuentro también participó Aurora, abuela de Milagros, quien acompañó a Leonardo en el reclamo. Emocionada, recordó a su nieta como una presencia constante en la familia, siempre atenta a los cumpleaños y celebraciones, y expresó su esperanza de que la Justicia responda al pedido familiar.
«Le vamos a pedir a Dios que ilumine el corazón y el alma de los jueces y fiscales para que se pueda hacer justicia por mi nieta», expresó Aurora, mientras la Bienal continuaba convocando a cientos de personas en las calles del Chaco.
Con la mirada puesta en el 3 de agosto, la familia de Milagros Machuca redobla su reclamo: justicia efectiva para las dos imputadas y un legado que combina música, memoria y una fundación que busca convertir el dolor en una causa solidaria.







