Un reciente relevamiento nacional volvió a posicionar a la provincia del Chaco entre los distritos donde más económico resulta llenar el carrito de supermercado, en comparación con otras jurisdicciones del país. Según el estudio, una familia tipo —dos adultos y dos menores— necesitó en diciembre alrededor de $802.868 para completar una compra mensual de alimentos y bebidas, ubicando a Chaco entre las cinco provincias con menor gasto en este rubro.
El informe, elaborado por una consultora especializada en análisis de consumo, muestra que hay una marcada disparidad de precios entre regiones: mientras que en algunas provincias del sur argentino los valores de la canasta alimentaria son significativamente más altos, en provincias del norte como Chaco el gasto mensual resulta comparativamente más bajo.
Este dato cobra relevancia en un contexto de inflación persistente y tensiones en el poder adquisitivo de las familias argentinas. La variación en los precios responde a múltiples factores, entre ellos los costos logísticos y las diferencias impositivas entre jurisdicciones, además del nivel de demanda local y la oferta de productos en cada región.
Para los hogares chaqueños, esta posición en el ranking puede representar un alivio relativo en el presupuesto familiar, aunque los montos siguen siendo altos en términos absolutos y reflejan el impacto general de la inflación en los bienes de consumo diario.
Las cifras del relevamiento permitirán seguir de cerca la evolución del costo de vida a nivel provincial y comparar cómo varían los precios básicos de alimentos y bebidas entre distintas zonas del país en los próximos meses.







