El cabo Miguel Montiel, de la Policía Federal Argentina (PFA), ratificó su denuncia por una presunta maniobra de corrupción en la Superintendencia de Transporte de esa fuerza y sostuvo que la práctica irregular “viene de años”, al tiempo que aseguró que no tiene miedo de enfrentar las consecuencias de su acusación.
Montiel, quien se encadenó a las rejas de la Casa Rosada como forma de protesta pública, confirmó su denuncia en diálogo con una emisora radial y afirmó que existen audios y documentos que respaldarían su relato sobre “costos inflados” en procesos internos de la institución. Según el agente, “ponen 10 y son tres”, en referencia a la presentación de gastos que no se corresponden con la realidad.
El cab o explicó que decidió dar el paso de hacerlo público luego de sentir que su carrera en la fuerza estaba comprometida, aunque aseguró que no ha recibido amenazas directas por su denuncia. También indicó que, tras la repercusión de su protesta, desde la Presidencia de la Nación se contactaron con él y se estudia la posibilidad de una reunión con la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, para profundizar sobre el caso.
Montiel además mencionó al comisario general Omar Farías como la autoridad que habría firmado y aprobado los pedidos cuestionados, aunque señaló que este último aseguró no estar al tanto de las supuestas irregularidades. El agente aseguró que algunos miembros de la Superintendencia tenían acceso “como si fuera su casa” a las oficinas del área involucrada.
La denuncia se suma a otros casos en los que integrantes de fuerzas federales han señalado prácticas irregulares, en el marco de un contexto en el que el Ministerio de Seguridad nacional impulsa mecanismos de protección para quienes denuncian actos ilícitos dentro de las institucione







