El presidente de la Nación, Javier Milei, evalúa impulsar la creación de un fondo específico destinado a la compra de armamento para las Fuerzas Armadas, en el marco de su plan de reforma del Estado.
La iniciativa contempla que el nuevo mecanismo se financie con el 10% de lo recaudado por la venta de activos estatales, como privatizaciones, inmuebles y otros bienes públicos considerados innecesarios para la administración nacional.
Según trascendió, el objetivo del Gobierno es vincular parte de los ingresos extraordinarios provenientes de estas operaciones con inversiones en equipamiento militar, con la intención de reforzar la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas mientras avanza el proceso de reducción del Estado.
En la Casa Rosada analizan distintas alternativas para instrumentar la medida, que podría implementarse mediante decreto o a través de una herramienta legal de mayor alcance. Sin embargo, uno de los puntos en discusión es el encuadre jurídico, ya que la legislación vigente establece que los fondos con asignación específica deben ser creados por ley.
El proyecto se enmarca en una nueva etapa de la política oficial para 2026, que busca acelerar las privatizaciones y la venta de bienes del Estado. En paralelo, el Ejecutivo ya avanzó con mecanismos para facilitar estos procesos, incluyendo la habilitación de operaciones sobre inmuebles bajo la órbita estatal.
La iniciativa también se da en un contexto de cambios en el esquema de financiamiento de la defensa. En los últimos meses, el Gobierno promovió modificaciones sobre el sistema vigente, que históricamente se apoyó en instrumentos como el Fondo Nacional de la Defensa, destinado al reequipamiento militar.
De concretarse, el nuevo fondo marcaría un giro en la forma de financiar la política de defensa, al depender directamente de los ingresos generados por la venta de activos estatales y no de asignaciones presupuestarias tradicionales.







