La Justicia argentina investiga un presunto esquema de desvío de fondos millonarios en la Asociación del Fútbol Argentino que habría operado entre 2019 y 2021, con transferencias al exterior que alcanzarían los 60 millones de dólares.
La causa, que avanza en los tribunales federales, apunta a una compleja red de movimientos financieros que involucra a dirigentes, empresarios y financistas vinculados al manejo de recursos de la entidad que regula el fútbol argentino.
Cómo funcionaba la maniobra
Según surge de la investigación, el dinero habría sido enviado desde la AFA hacia empresas vinculadas al empresario Fabián Saracco, a través de supuestos pagos por servicios o rescisiones de contratos.
En total, se detectaron transferencias por cerca de US$60 millones hacia firmas radicadas en el exterior, principalmente en España. Los investigadores sospechan que estas operaciones habrían sido utilizadas como mecanismo para sacar fondos del país.
En el centro de la causa aparece el tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, mencionado en chats y documentos que forman parte del expediente judicial.
Chats, facturas y empresas bajo la lupa
Uno de los elementos clave de la investigación son una serie de mensajes y documentos que revelarían cómo se organizaban las transferencias. Según esos chats, se habrían emitido facturas por montos millonarios en dólares a empresas como Odeoma, Q22 y Stratega.
Los pagos, de acuerdo con la hipótesis judicial, simulaban servicios que en realidad no se habrían prestado, lo que permitiría justificar la salida de divisas al exterior.
Además, se analiza la posible utilización de facturación apócrifa y sociedades intermediarias para encubrir las maniobras.
El circuito del dinero
La investigación también busca reconstruir el recorrido del dinero una vez que salía del país. Según los indicios, los fondos eran transferidos a cuentas en Miami mediante un entramado financiero más amplio.
Luego, parte del dinero habría regresado a la Argentina a través de financistas, en algunos casos en efectivo, lo que abre sospechas de posibles maniobras de lavado.
En el expediente figuran nombres de operadores financieros que habrían intervenido en estas operaciones, así como direcciones de supuestas “cuevas” donde se realizaban movimientos de dinero.
Una causa en plena investigación
El expediente ya cuenta con pruebas como chats, audios, planillas y comprobantes de transferencias, además de informes confidenciales que están siendo analizados por la Justicia.
El objetivo es determinar si existió una estructura sistemática destinada a desviar fondos, evadir controles cambiarios y eventualmente lavar dinero.
Este caso se suma a otras investigaciones que en los últimos meses pusieron bajo la lupa el manejo financiero de la AFA, en medio de crecientes cuestionamientos sobre la transparencia en la administración de recursos dentro del fútbol argentino.
Por el momento, no hay resoluciones definitivas, pero el avance de la causa podría tener fuertes repercusiones tanto en el ámbito judicial como en la dirigencia deportiva del país.







