El Gobierno nacional avanzará este miércoles con una nueva licitación de deuda en el mercado local, con el objetivo de captar alrededor de $8 billones para afrontar vencimientos y sostener su programa financiero.
La Secretaría de Finanzas, dependiente del Ministerio de Economía, dará a conocer el menú de instrumentos que serán ofrecidos el próximo viernes, en una operación que es seguida de cerca por el mercado.
La licitación apunta principalmente a renovar compromisos en pesos por un monto cercano a los $8 billones, en un contexto donde el acceso al financiamiento internacional continúa restringido, lo que obliga al Ejecutivo a reforzar su estrategia en el mercado doméstico.
En paralelo, el equipo económico buscará captar unos 150 millones de dólares mediante una nueva colocación del bono AL27, que tendrá su tercera licitación. Este instrumento ya mostró una baja en las tasas convalidadas en operaciones anteriores, lo que genera expectativas sobre su rendimiento en esta oportunidad.
La operación se da en un escenario financiero más exigente, marcado por la volatilidad internacional y la cautela de los inversores. En ese marco, los analistas esperan conocer qué tipo de instrumentos ofrecerá el Tesoro y a qué tasas, factores que serán determinantes para medir el nivel de aceptación del mercado.
Desde el Palacio de Hacienda, que conduce el ministro Luis Caputo, sostienen que el objetivo es profundizar el financiamiento en moneda local y reducir la dependencia del crédito externo, una estrategia que cobra mayor relevancia ante las actuales condiciones globales.
La licitación de esta semana será clave para evaluar la capacidad del Gobierno de renovar sus vencimientos sin generar tensiones adicionales en el mercado y mantener el equilibrio de sus cuentas en el corto plazo.







