En medio de la creciente tensión en Medio Oriente, el gobierno de Irán defendió su control sobre el estratégico estrecho de Ormuz y aseguró que se trata de un “derecho legítimo”, en el marco del conflicto que mantiene con Estados Unidos e Israel.
El canciller iraní, Abbas Araqchi, sostuvo ante Naciones Unidas que las restricciones impuestas al tránsito marítimo en la zona son una respuesta directa a las acciones militares iniciadas a fines de febrero por parte de Washington y sus aliados. En ese sentido, remarcó que las medidas adoptadas por Teherán buscan proteger su soberanía y su seguridad nacional.
Un punto clave para la economía mundial
El estrecho de Ormuz es uno de los pasos marítimos más importantes del mundo, ya que por allí circula cerca del 20% del petróleo global. Por eso, cualquier interrupción o control en esa vía tiene un impacto inmediato en los mercados energéticos y en la economía internacional.
Desde el inicio del conflicto, el tránsito de buques se redujo de manera significativa y muchos países debieron reorganizar sus rutas comerciales ante el riesgo en la zona.
Restricciones y tensiones
Irán ha aplicado restricciones selectivas al paso de embarcaciones, permitiendo únicamente la circulación de buques considerados “no hostiles”. Al mismo tiempo, insiste en que no ha cerrado completamente el estrecho, aunque mantiene un fuerte control sobre la navegación.
Estas decisiones generaron preocupación en la comunidad internacional, ya que afectan el suministro de energía y elevan los costos del transporte marítimo, además de incrementar la incertidumbre global.
Escalada del conflicto
La crisis se intensificó tras los ataques militares lanzados el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní, lo que desencadenó una serie de represalias por parte de Teherán.
En este contexto, el control del estrecho se convirtió en uno de los principales puntos de disputa, con amenazas cruzadas y advertencias sobre posibles consecuencias para los países que intenten forzar la libre circulación en la zona.
Un escenario abierto
Mientras continúan las tensiones y las negociaciones indirectas, la situación en el estrecho de Ormuz sigue siendo incierta.
Irán insiste en que sus acciones están respaldadas por el derecho internacional y que responden a las agresiones externas, mientras que potencias occidentales presionan para garantizar la libre navegación en una ruta clave para el comercio mundial.
El desarrollo del conflicto y las decisiones sobre este corredor estratégico serán determinantes no solo para la región, sino también para la estabilidad económica global en las próximas semanas.







