El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció que la inflación de marzo podría ubicarse por encima de las previsiones oficiales debido al fuerte aumento en los precios de los combustibles registrado durante el mes.
Según explicó el funcionario, el incremento en las naftas —impulsado en gran parte por la suba internacional del petróleo— generó una presión adicional sobre los precios, lo que impactará en el índice inflacionario. En marzo, los combustibles acumularon subas superiores al 20%, trasladándose progresivamente a otros bienes y servicios de la economía.
En este contexto, desde el Gobierno admiten que la dinámica inflacionaria podría interrumpir la tendencia de desaceleración que se venía proyectando para los primeros meses del año. Incluso, distintas estimaciones privadas ya anticipaban que el índice podría ubicarse por encima del 3% mensual.
Para mitigar el impacto, el Ejecutivo resolvió postergar la actualización de impuestos a los combustibles y aplicar medidas orientadas a contener los precios en surtidores. Entre ellas, se incluye la flexibilización en el uso de biocombustibles, con el objetivo de amortiguar el traslado de los costos internacionales al consumidor.
A pesar de estas acciones, el propio Caputo reconoció que factores externos, como la volatilidad del precio del petróleo en el contexto internacional, continúan condicionando la evolución de los precios en el país.
El dato oficial de inflación de marzo será difundido en las próximas semanas por el INDEC y será clave para evaluar la efectividad de las medidas adoptadas por el Gobierno en su objetivo de consolidar la desaceleración inflacionaria.







