La investigación judicial que involucra al jefe de Gabinete Manuel Adorni sumó este miércoles un nuevo elemento de peso, luego de que un testigo afirmara que el funcionario mantiene una deuda adicional de 65.000 dólares que no habría sido documentada en las operaciones bajo análisis.
El dato surgió de la declaración de Pablo Martín Feijoo, hijo de una de las jubiladas vinculadas a la compraventa de un departamento en el barrio porteño de Caballito, quien prestó testimonio ante el fiscal federal Gerardo Pollicita en el marco de la causa por presunto enriquecimiento ilícito.
Feijoo declaró durante más de tres horas y sostuvo que ese monto corresponde a refacciones realizadas en el inmueble que luego fue adquirido por Adorni. Según su testimonio, los trabajos fueron asumidos por él y acordados de manera informal, con la expectativa de ser compensados posteriormente.
De acuerdo con la investigación, el testigo explicó que los 65.000 dólares habrían sido pactados “por fuera” de la operación inmobiliaria principal, que ya es objeto de análisis judicial por la forma en que se estructuró la compra del departamento.
La causa, que tramita en el juzgado federal de Ariel Lijo, investiga el crecimiento patrimonial del funcionario y posibles inconsistencias entre sus ingresos declarados y el nivel de gastos y operaciones inmobiliarias realizadas en los últimos años.
El expediente ya incluye declaraciones testimoniales, documentación de operaciones inmobiliarias y medidas de prueba sobre movimientos financieros, viajes y transferencias, dispuestas por la fiscalía para reconstruir el flujo de fondos vinculados al entorno del jefe de Gabinete.
En este contexto, la nueva declaración de Feijoo agrega un capítulo adicional a la pesquisa, que continúa bajo análisis judicial y podría derivar en nuevas medidas en los próximos días.







