El presidente Javier Milei evalúa realizar un viaje para visitar y subirse al portaaviones estadounidense USS Nimitz, que actualmente se encuentra en aguas cercanas a la Argentina en el marco de ejercicios militares conjuntos. La posible actividad es interpretada como un nuevo gesto de alineamiento político y estratégico con Estados Unidos.
Según trascendió, la invitación fue realizada por el embajador norteamericano en el país, Peter Lamelas. En la Casa Rosada aseguran que el mandatario ve con buenos ojos la propuesta y que “hay altísimas chances” de que concrete la visita en los próximos días, aunque aún no fue confirmada oficialmente.
El portaaviones forma parte del despliegue militar “Southern Seas 2026”, una serie de ejercicios navales que incluyen maniobras conjuntas con la Armada Argentina en el Atlántico Sur. En ese contexto, la presencia del buque —uno de los más grandes del mundo y propulsado por energía nuclear— refuerza la cooperación entre ambos países en materia de defensa.
La eventual visita presidencial se enmarca en una política exterior que, desde el inicio de su gestión, ha buscado fortalecer el vínculo con Washington. En las últimas semanas, el Gobierno ya había autorizado el ingreso de tropas estadounidenses para participar en ejercicios militares combinados, lo que generó repercusiones en el ámbito político local.
El USS Nimitz, insignia de la Armada de Estados Unidos, cuenta con capacidad para transportar decenas de aeronaves y miles de tripulantes, y se encuentra en una de sus últimas misiones internacionales antes de su retiro programado.
Mientras tanto, unidades de la Armada Argentina también participan de las maniobras, que incluyen ejercicios de interoperabilidad y operaciones conjuntas en el mar argentino. Estas acciones forman parte de una agenda de cooperación militar que el Gobierno busca profundizar.
En este escenario, la posible presencia de Milei a bordo del portaaviones no solo tendría un carácter simbólico, sino que también reforzaría el posicionamiento geopolítico del país y su acercamiento a Estados Unidos, en un contexto internacional marcado por tensiones y reconfiguraciones estratégicas.







