El exsecretario de Transporte de la Nación, Ricardo Jaime, declaró este martes ante el Tribunal Oral Federal N°7 en el marco de la denominada causa Cuadernos, donde rechazó las acusaciones en su contra y aseguró que fue involucrado “de manera extorsiva” por empresarios para evitar ir a prisión.
Durante su exposición en los tribunales de Comodoro Py, el exfuncionario afirmó que las imputaciones carecen de sustento. “El único hecho que figuraría, y reitero la palabra figuraría, en las fotocopias es un pago que se habría hecho en el año 2010 y correspondería a la Hidrovía”, sostuvo, antes de aclarar que no respondería preguntas del Tribunal.
En ese sentido, apuntó directamente contra el empresario Aldo Roggio, uno de los imputados colaboradores que lo mencionó en la causa. “Tengo referencia que estas aseveraciones fueron hechas bajo la figura extorsiva utilizada por la instrucción. Dichas acusaciones no están en las llamadas fotocopias de los cuadernos del señor Centeno”, señaló.
Además, negó cualquier vínculo directo con Roggio: “Nunca tuve la presencia del señor Roggio en mi despacho. Con el señor Roggio nunca me reuní”, aseguró.
Jaime se presentó de manera presencial luego de que el tribunal rechazara su pedido de declarar por videoconferencia desde el penal de Unidad Penitenciaria de Ezeiza, donde permanece detenido por su condena en la causa vinculada a la Tragedia de Once.
Al iniciar su declaración, el exfuncionario advirtió que no contestaría preguntas ni del tribunal ni de la fiscal Fabiana León, al argumentar que no cuenta con “acceso total” al expediente. Tras su exposición, solicitó ser trasladado nuevamente al penal debido a cuestiones de salud.
“No tomé mi medicación porque me sacaron a las 5 de la mañana por cuestiones de protocolo. Me siento vulnerable en este momento”, expresó. Además, reiteró problemas de salud y pidió ser trasladado a una unidad en Córdoba para poder recibir visitas.
Según la acusación, varios empresarios del sector del transporte —entre ellos Roggio— identificaron a Jaime como uno de los encargados de recaudar fondos ilegales. De acuerdo con esos testimonios, el exfuncionario habría percibido un 5% de los subsidios estatales que recibían las empresas.
Para esta misma jornada también está prevista la declaración del exsecretario de Transporte Juan Pablo Schiavi, junto a otros empresarios involucrados en la causa.
El jueves será el turno del exfuncionario José López y de otros dos empresarios, con lo que se dará por finalizada la etapa de indagatorias. A partir de mayo comenzará la fase de testimoniales, en la que declararán testigos, entre ellos periodistas y exfuncionarios.
La investigación sostiene que durante los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner se habría implementado un sistema de recaudación ilegal de dinero por parte de empresarios de distintos sectores, como la construcción, la energía y el transporte, a cambio de beneficios para sus compañías.
De acuerdo con la acusación, ese esquema funcionaba a través de al menos dos mecanismos complementarios, uno de los cuales involucraba a funcionarios públicos que se encargaban de recibir dinero en efectivo entregado por empresarios.







