El riesgo país de la Argentina volvió a mostrar una tendencia alcista y se aproxima nuevamente a los 600 puntos básicos, en un contexto en el que el Banco Central mantiene una sostenida política de compra de dólares para reforzar las reservas internacionales.
El indicador, elaborado por JP Morgan, refleja el nivel de desconfianza de los mercados hacia la deuda argentina y mide el sobrecosto que debe pagar el país para acceder al financiamiento externo. En este escenario, la suba reciente evidencia que, pese a los esfuerzos oficiales por estabilizar variables clave, persiste la cautela entre los inversores.
En paralelo, la autoridad monetaria acumula una racha prolongada de compras de divisas. En lo que va de 2026, el Banco Central ya superó los USD 6.800 millones adquiridos, con intervenciones diarias en el mercado cambiario que buscan fortalecer el nivel de reservas.
Sin embargo, esta estrategia no logró evitar el deterioro en la percepción de riesgo. Analistas vinculan este comportamiento a factores tanto locales como internacionales, entre ellos la volatilidad financiera global y las tensiones geopolíticas, que impactan en los activos de mercados emergentes.
En las últimas ruedas, los bonos soberanos en dólares mostraron un desempeño irregular, mientras que las acciones argentinas operaron con resultados mixtos, en línea con un escenario de mayor incertidumbre. Este contexto contribuye a presionar al alza el riesgo país, que había mostrado una mejora semanas atrás cuando se acercó a los 500 puntos.
El aumento del indicador tiene implicancias directas para la economía: encarece el acceso al crédito tanto para el Estado como para el sector privado, limitando las posibilidades de financiamiento en los mercados internacionales.
A pesar de este panorama, el Gobierno mantiene como eje de su política económica la acumulación de reservas y el cumplimiento de metas acordadas con organismos internacionales, con el objetivo de recuperar la confianza de los inversores en el mediano plazo.
No obstante, la persistencia de niveles cercanos a los 600 puntos refleja que el mercado aún espera señales más firmes de estabilidad macroeconómica antes de consolidar una mejora sostenida en los activos argentinos.







