El presidente Javier Milei realizó este jueves una visita al portaaviones nuclear USS Nimitz, que se encuentra operando en el Mar Argentino en el marco de ejercicios militares conjuntos entre Argentina y Estados Unidos.
La actividad se dio en el contexto de las maniobras navales denominadas “PASSEX 2026”, que incluyen la participación de unidades de la Armada Argentina junto a una de las flotas más poderosas del mundo.
Comitiva oficial y despliegue militar
El mandatario estuvo acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el canciller Pablo Quirno; y el ministro de Defensa, Carlos Presti. Durante la visita, también compartió actividades con autoridades estadounidenses, entre ellas el embajador en Argentina, Peter Lamelas.
El USS Nimitz, considerado uno de los buques de guerra más imponentes a nivel global, llegó al país esta semana para integrarse a los ejercicios navales que se desarrollan en el Atlántico Sur. Estas maniobras incluyen tareas de interoperabilidad y entrenamiento conjunto entre ambas fuerzas.
Además del portaaviones, participan otras embarcaciones como destructores estadounidenses y buques de la Armada argentina, que operan en una zona estratégica de la Zona Económica Exclusiva.
Cooperación militar y señal política
La visita presidencial es interpretada como un nuevo gesto de acercamiento y alineamiento del Gobierno argentino con Estados Unidos en materia de política exterior y defensa.
En ese sentido, las actividades forman parte de una agenda más amplia de cooperación bilateral que busca fortalecer la capacidad operativa conjunta, mejorar el intercambio de procedimientos y consolidar vínculos estratégicos en la región.
Según se informó, los ejercicios fueron autorizados por el Gobierno nacional mediante decreto y tienen como objetivo optimizar el adiestramiento de las tripulaciones y reforzar la coordinación entre ambas armadas.
Contexto estratégico en el Atlántico Sur
El despliegue del USS Nimitz y las maniobras conjuntas se desarrollan en un área considerada clave por su proyección hacia el Atlántico Sur y la Antártida, lo que le otorga relevancia geopolítica a este tipo de ejercicios.
En este marco, la presencia del Presidente a bordo del portaaviones refuerza la señal política del Gobierno nacional de profundizar su relación con Washington, en línea con otras decisiones recientes en materia internacional.
La visita se suma así a una serie de acciones orientadas a consolidar la cooperación en defensa, en un escenario global donde la articulación entre países cobra cada vez mayor importancia estratégica.







