La Confederación General del Trabajo (CGT) realiza este jueves una movilización hacia Plaza de Mayo en la previa del Día del Trabajador, en una jornada marcada por fuertes críticas al Gobierno nacional y rechazo a la reforma laboral impulsada por el oficialismo.
La convocatoria está prevista para las 15 horas, aunque desde el mediodía comenzaron a concentrarse columnas sindicales en distintos puntos del centro porteño.
La central obrera busca mostrar capacidad de movilización en un contexto de creciente malestar social y económico, con reclamos vinculados a la pérdida del poder adquisitivo, el cierre de fábricas y la caída del empleo.
Reclamos contra el Gobierno y la reforma laboral
Uno de los principales ejes de la protesta es el rechazo a la reforma laboral, que desde distintos sectores sindicales consideran perjudicial para los derechos de los trabajadores. En ese marco, la CGT anticipó que durante el acto habrá discursos con un fuerte tono crítico hacia la gestión del presidente Javier Milei.
Además, la movilización se da en medio de tensiones internas dentro de la central obrera y con la advertencia de posibles medidas de fuerza más contundentes en el corto plazo, incluyendo la posibilidad de un nuevo paro general.
Amplia convocatoria sindical y social
Se espera la participación de gremios de distintos sectores, organizaciones sociales y espacios políticos, en una movilización que apunta a ser masiva. La jornada también incluirá un homenaje al papa Francisco y actividades en el escenario principal.
Sin embargo, no todos los sectores participarán de manera conjunta: agrupaciones de izquierda realizarán su propio acto el 1° de mayo en el mismo lugar.
Operativo de seguridad
Ante la magnitud de la convocatoria, el Gobierno nacional desplegó un importante operativo de seguridad en la Ciudad de Buenos Aires, con controles en los accesos y presencia de fuerzas federales para evitar incidentes durante la jornada.
La movilización se enmarca en las actividades por el Día Internacional del Trabajador y refleja el clima de tensión entre el movimiento sindical y el Ejecutivo, en un escenario atravesado por el debate sobre el rumbo económico y las condiciones laborales en el país.







