La Secretaría de Trabajo convocará a sindicatos y cámaras empresarias para adaptar acuerdos laborales a las nuevas reglas impulsadas por la reforma. Los gremios ya anticipan resistencia y no descartan nuevas medidas de fuerza.
El Gobierno nacional se prepara para dar un nuevo paso en la implementación de la reforma laboral al impulsar una revisión masiva de convenios colectivos de trabajo vencidos. La iniciativa, que estará a cargo de la Secretaría de Trabajo conducida por Julio Cordero, prevé convocar en los próximos días a sindicatos y cámaras empresarias para renegociar más de un centenar de acuerdos que quedaron alcanzados por los recientes cambios normativos.
La medida forma parte de la reglamentación de la reforma laboral establecida a través de los decretos 407 y 408, publicados la semana pasada, que introdujeron modificaciones clave en el sistema de relaciones laborales. Entre los puntos más relevantes figuran la descentralización de la negociación colectiva, el impulso a convenios por empresa y cambios en el esquema de aportes sindicales.
Fin de la ultraactividad
Uno de los aspectos centrales de la nueva normativa es la eliminación de la denominada «ultraactividad», mecanismo por el cual los convenios colectivos continuaban vigentes automáticamente aun después de haber vencido, hasta que las partes alcanzaran un nuevo acuerdo.
Con la reglamentación vigente, la Secretaría de Trabajo quedó habilitada para convocar a las partes a renegociar aquellos convenios cuyo plazo de vigencia haya expirado. Según estimaciones oficiales, más de 100 actividades deberán revisar sus acuerdos laborales en el corto plazo, aunque algunas fuentes elevan esa cifra hasta los 150 convenios.
Desde el Gobierno sostienen que existen convenios con décadas de antigüedad que no reflejan las transformaciones tecnológicas, productivas y organizacionales que atravesaron distintos sectores de la economía. El objetivo oficial es actualizar las condiciones laborales y promover esquemas de negociación más flexibles y adaptados a la realidad de cada actividad.
Crece la tensión con los sindicatos
La iniciativa ya generó rechazo en diversos sectores sindicales. Dirigentes gremiales cuestionan la eliminación de la ultraactividad y advierten que la reforma podría debilitar el poder de negociación de los trabajadores al fomentar acuerdos por empresa por encima de los convenios de actividad.
En este contexto, algunas organizaciones sindicales anticiparon que podrían impulsar nuevas medidas de fuerza si el Gobierno avanza con la aplicación integral de los cambios. La posibilidad de un nuevo paro general volvió a instalarse en el escenario político y laboral.
Especialistas en derecho laboral señalan que la renegociación masiva de convenios podría abrir discusiones sobre categorías profesionales, modalidades de contratación, jornadas laborales, incorporación de nuevas tecnologías y otros aspectos vinculados a la organización del trabajo.
Un nuevo capítulo de la reforma
La convocatoria a sindicatos y empresarios aparece como uno de los movimientos más relevantes desde la aprobación de la Ley de Modernización Laboral y su posterior reglamentación. Para el Ejecutivo, la actualización de los convenios constituye una herramienta clave para modernizar el mercado laboral y fomentar la creación de empleo formal.
Sin embargo, el proceso promete abrir una etapa de fuertes negociaciones y disputas entre el Gobierno, las organizaciones sindicales y el sector empresario, en un contexto económico que todavía muestra señales de recuperación moderada y desafíos en materia de generación de empleo.
Las primeras convocatorias podrían comenzar esta misma semana, dando inicio a una de las revisiones más amplias del sistema de convenios colectivos en las últimas décadas.







