La Administración Provincial del Agua (APA) continúa realizando controles periódicos en las lagunas del Gran Resistencia para conocer su estado ambiental y detectar a tiempo posibles cambios en la calidad del agua. El objetivo es contar con información técnica que permita proteger estos espacios naturales y planificar acciones para su conservación.
Las tareas se desarrollan en el marco del Programa de Monitoreo de Lagunas Urbanas. Los equipos técnicos de la Dirección de Preservación del Recurso llevan adelante recorridas de campo, toman muestras de agua y realizan evaluaciones ambientales en distintos puntos. Posteriormente, el Laboratorio de la APA analiza esas muestras mediante estudios microbiológicos y físico-químicos, lo que permite elaborar diagnósticos respaldados por datos científicos.
Los trabajos son coordinados por la Dirección de Preservación del Recurso, bajo la supervisión de la licenciada Maribel Boccalandro, junto a la magíster Natalia Polich y la especialista Silvana Rodríguez Soler, responsables del relevamiento de campo y de la toma de muestras.
Trabajo conjunto con el Municipio
El monitoreo se realiza dos veces al año y, en esta oportunidad, contó con la participación de técnicos de la Subsecretaría de Ambiente de la Municipalidad de Resistencia. La colaboración entre ambos organismos fortalece las acciones destinadas al cuidado de las lagunas y a la gestión ambiental de la ciudad.
Desde la APA señalaron que este seguimiento permanente es una herramienta clave para la gestión de los recursos hídricos urbanos, ya que permite disponer de información confiable para tomar decisiones y diseñar políticas de conservación.
Además, remarcaron que las lagunas del Gran Resistencia cumplen un papel fundamental en el equilibrio ambiental de la región. Estos ecosistemas contribuyen a la conservación de la biodiversidad, ayudan a regular el agua de lluvia y mejoran la calidad de vida de los vecinos, por lo que su monitoreo y preservación resultan esenciales.







