El músico enfrentará este miércoles una nueva audiencia por el homicidio de su vecino Cristian Díaz, ocurrido en 2018 en Villa Lugano. Sus abogados Javier Baños y Sebastián Queijeiro pedirán que el proceso se realice mediante un jurado popular, cuestionarán su capacidad para afrontar el debate y reclamarán más tiempo para estudiar el expediente.
Cristian “Pity” Álvarez volverá este miércoles a los tribunales porteños para la cuarta audiencia del juicio oral en su contra por el homicidio de su vecino Cristian Maximiliano Díaz. Sin embargo, la continuidad del proceso podría quedar nuevamente en discusión debido a los planteos que realizará su nueva defensa.
Los abogados Javier Baños y Sebastián Queijeiro asumieron recientemente la representación del músico y preparan una serie de pedidos ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29 de la Capital Federal. Entre los principales planteos figura la solicitud de que el juicio sea realizado bajo la modalidad de jurado popular, además de un pedido de nulidad relacionado con la capacidad de Álvarez para afrontar el debate y con presuntas irregularidades registradas durante las primeras audiencias.
La nueva defensa ya había conseguido la suspensión de la audiencia prevista para el miércoles 19 de agosto, cuando estaba previsto que declararan cuatro policías. Los abogados habían argumentado que necesitaban acceder al expediente completo, analizar las pruebas y contar con tiempo suficiente para preparar una estrategia defensiva.
El estado de Pity Álvarez, uno de los ejes del planteo
Uno de los principales argumentos que presentará la defensa estará relacionado con el estado del músico durante las primeras jornadas del juicio.
Según explicó Javier Baños a medios nacionales, Álvarez se quedó dormido en distintos momentos durante las audiencias. A partir de esa situación, sus abogados sostienen que no habría podido participar de manera adecuada del debate ni ejercer plenamente su derecho de defensa.
La cuestión adquiere especial relevancia porque durante esas primeras jornadas declararon dos testigos considerados importantes para la acusación: la expareja de Cristian Díaz y un amigo de la víctima. Para la nueva defensa, el estado del imputado pudo haber afectado su capacidad para seguir esas declaraciones y eventualmente contradecirlas.
No obstante, la cuestión de la capacidad de Álvarez ya fue discutida durante el proceso. Antes del comienzo del juicio, distintos profesionales realizaron evaluaciones sobre su estado de salud mental. A comienzos de 2026, un equipo interdisciplinario de médicos y psicólogos concluyó que el músico estaba en condiciones de afrontar un juicio oral, tras lo cual el fiscal Sandro Abraldes pidió que el debate se reanudara.
Además, durante el inicio del juicio la defensa había planteado nuevamente que el músico no estaba capacitado para afrontar el proceso. El fiscal rechazó ese argumento y sostuvo que quedarse dormido durante una audiencia no equivale jurídicamente a estar incapacitado. El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29 coincidió con esa posición y permitió que el debate continuara.
El pedido de jurado popular
Otro de los puntos que la nueva defensa llevará ante el tribunal será la intención de que el proceso se realice mediante un jurado popular.
El planteo forma parte de una estrategia más amplia con la que los abogados buscan revisar las condiciones en las que se inició y desarrolló el debate. A partir de ese pedido, también solicitarán que se analice la validez del proceso y determinadas circunstancias ocurridas durante las primeras audiencias.
La defensa pretende así introducir una modificación en el esquema bajo el cual se desarrolla actualmente el juicio, que está a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29.
Reclaman más tiempo para estudiar el expediente
Los nuevos abogados también consideran insuficiente el tiempo que tuvieron desde que asumieron la representación de Álvarez.
Baños sostuvo que necesitan al menos una semana adicional para analizar la documentación incorporada a la causa. Según explicó, el expediente de instrucción está compuesto por siete cuerpos y unas 2.000 fojas, a lo que deben sumarse las primeras tres jornadas del juicio oral.
La defensa sostiene que revisar todo ese material en pocos días resulta difícil y que necesita un plazo razonable para estudiar las pruebas, las pericias y los testimonios antes de continuar con el debate.
El pedido está relacionado con el cambio de representación que se produjo en medio del juicio. Hasta la semana pasada, Álvarez estaba asistido por una defensa pública integrada por Javier Marino, Diego Herrero y Federico Larraín.
Luego, el músico designó como nuevos abogados particulares a Baños y Queijeiro. Este último ya había intervenido en una etapa anterior de la causa. La presentación de los nuevos defensores derivó en la suspensión de la cuarta audiencia y permitió que el equipo tuviera unos días para acceder al expediente y preparar sus planteos.
El crimen de Cristian Díaz
Pity Álvarez está siendo juzgado por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz, ocurrido durante la madrugada del 12 de julio de 2018 en el complejo habitacional Samoré, en Villa Lugano.
Según la acusación, ambos hombres comenzaron una discusión que derivó en una pelea. En ese contexto, Álvarez habría sacado un arma de fuego que llevaba en el bolsillo de su campera y le habría disparado a Díaz en la cabeza.
La hipótesis de la acusación sostiene que, una vez que la víctima cayó al suelo, el músico efectuó otros tres disparos antes de abandonar el lugar. Díaz murió como consecuencia de las heridas provocadas por los proyectiles.
Álvarez fue detenido pocas horas después del hecho y desde entonces atravesó distintas instancias judiciales.
Un juicio que ya había sido postergado
El proceso contra el músico tuvo varios obstáculos antes de llegar a la actual etapa oral.
El primer intento de realizar el juicio ocurrió en 2021, pero el debate fue suspendido. Posteriormente se fijó una nueva fecha para 2023, aunque nuevamente debió interrumpirse debido a las dudas planteadas sobre el estado de salud mental de Álvarez.
Luego de nuevas evaluaciones médicas, el Ministerio Público Fiscal consideró que estaban dadas las condiciones para avanzar con el juicio y el debate finalmente comenzó el 10 de agosto de 2026.
Antes del inicio, la defensa ya había intentado suspender el proceso, pero la Fiscalía se opuso. El fiscal Sandro Abraldes sostuvo que no existía un impedimento legal para iniciar el juicio y afirmó que el debate oral era el ámbito adecuado para garantizar el derecho de defensa y resolver las cuestiones pendientes.
Qué puede pasar este miércoles
La cuarta audiencia será determinante para conocer si el tribunal acepta o rechaza los nuevos planteos de la defensa.
Los abogados de Álvarez intentarán conseguir una nueva suspensión o, al menos, más tiempo para preparar su estrategia. También pondrán en discusión la capacidad del músico para participar del debate y pedirán que el juicio sea llevado adelante mediante un jurado popular.
Mientras tanto, el proceso continúa bajo la acusación por el homicidio de Cristian Díaz. La resolución de estos planteos determinará si el debate puede avanzar con la declaración de los testigos y policías previstos o si vuelve a sufrir modificaciones en su cronograma.
Así, a ocho años del crimen y después de varias interrupciones, el juicio contra Pity Álvarez enfrenta una nueva instancia de tensión procesal, esta vez marcada por el cambio de abogados y una estrategia defensiva que busca modificar las condiciones en las que se desarrolla el debate.







