La Casa Rosada prepara una nueva estrategia para intentar acelerar su agenda en el Congreso. Después de conseguir avances importantes en Diputados, el oficialismo decidió concentrar buena parte de sus negociaciones en el Senado y trabajar con un cronograma más ordenado.
La idea es evitar sesiones cargadas de proyectos y avanzar iniciativa por iniciativa, especialmente con aquellas leyes que el Gobierno considera prioritarias.
El cambio de estrategia tiene como principal objetivo evitar que las diferencias políticas en torno a un proyecto terminen frenando otros que cuentan con mayores posibilidades de aprobación.
Septiembre comenzará con el Súper RIGI
El primer desafío será el Súper RIGI. La iniciativa establece un régimen especial para inversiones de gran escala vinculadas con nuevas industrias y cadenas de valor.
El proyecto ya fue aprobado por Diputados y ahora deberá ser discutido en el Senado. El oficialismo pretende cerrar las negociaciones, obtener dictamen y llevarlo al recinto durante los primeros días de septiembre.
La situación podría generar un nuevo paso por Diputados si el Senado introduce modificaciones al texto original.
Bullrich busca ordenar el Senado
La conducción oficialista de la Cámara alta, a cargo de Patricia Bullrich, pretende implementar un esquema de sesiones separadas y con temarios más reducidos.
La estrategia apunta a conocer con mayor precisión cuántos votos tiene cada iniciativa antes de llevarla al recinto. En un Senado donde los bloques provinciales y los sectores dialoguistas pueden resultar determinantes, el oficialismo considera que esta modalidad puede facilitar las negociaciones.
La intención también es reducir el riesgo de que una discusión complicada termine arrastrando a otros proyectos.
La reforma política vuelve a escena
Una vez encaminado el Súper RIGI, el Gobierno buscará reactivar la reforma política.
El paquete será discutido inicialmente en comisiones. Sin embargo, el oficialismo decidió postergar la discusión sobre la suspensión de las PASO, uno de los puntos que puede generar mayores diferencias con la oposición.
La estrategia consiste en comenzar por otros capítulos de la reforma, medir el nivel de apoyo y negociar modificaciones antes de abordar el tema de las primarias.
Una agenda que sigue creciendo
La lista de proyectos pendientes es extensa. También están en discusión la reforma de la Ley de Salud Mental y los cambios a la Ley General de Sociedades.
Más atrás aparecen el Etiquetado Frontal y la Ley Hojarasca. En este último caso, aunque ya existe dictamen en el Senado y media sanción de Diputados, el oficialismo todavía no considera garantizados los votos para convertirla en ley.
El régimen de Zonas Frías también forma parte de las negociaciones, mientras que el Gobierno continúa conversando con distintos gobernadores.
A esta agenda se sumarán además la reforma del Banco Central e Inocencia Fiscal II, luego de que ambos proyectos consiguieran media sanción en Diputados.
El próximo paso en Diputados
La Cámara baja tendrá un objetivo diferente. El Ejecutivo prepara una reforma del mercado de capitales y pretende comenzar su discusión antes de que el debate por el Presupuesto 2027 concentre la atención de los legisladores.
De esta manera, el Gobierno intenta dividir su estrategia: Senado para las leyes que ya están en negociación y Diputados para las próximas reformas económicas y el Presupuesto.







