Las Leonas hicieron historia en Amstelveen. La Selección Argentina de hockey femenino venció a Países Bajos y se consagró campeona del mundo por tercera vez, tras imponerse 3-1 en los penales australianos luego de empatar 1-1 durante los 60 minutos.
El equipo dirigido por Fernando Ferrara logró quedarse con el título ante el seleccionado local, vigente campeón mundial y olímpico, y cortó además la hegemonía neerlandesa de las últimas tres ediciones.
La nueva conquista se suma a los títulos obtenidos por Argentina en 2002 y 2010.
Países Bajos se puso en ventaja
La final comenzó con mucha intensidad y terminó el primer cuarto sin goles. Argentina buscó controlar la posesión y generar situaciones, mientras que Países Bajos intentó aprovechar los espacios.
El conjunto local consiguió abrir el marcador sobre el cierre del segundo cuarto. Yibbi Jansen convirtió de córner corto y puso el 1-0 cuando faltaban pocos segundos para el descanso.
Las Leonas tuvieron oportunidades para igualar durante el tercer cuarto, pero no lograron aprovechar sus córners cortos y llegaron al último período en desventaja.
Granatto apareció para forzar los penales
Argentina mantuvo la búsqueda durante los últimos 15 minutos y encontró el empate en el tramo decisivo.
A los 53 minutos, María José Granatto convirtió el 1-1 después de un córner corto y llevó la definición al desempate por penales australianos.
El empate obligó a definir el Mundial mediante una tanda en la que cada jugadora tuvo ocho segundos para intentar superar a la arquera rival.
Cosentino fue la gran heroína
En la definición, Argentina tuvo una figura decisiva: Cristina Cosentino.
La arquera argentina detuvo tres remates de las neerlandesas y resultó fundamental para inclinar la definición a favor de Las Leonas.
Argentina convirtió tres de sus ejecuciones, a través de Victoria Granatto, Bruggesser y Cairo. Díaz no pudo marcar.
Para Países Bajos, solamente convirtió Veen, mientras que Sanders, Albers y Moes fallaron sus respectivos intentos.
El resultado final fue 3-1 para Argentina, que desató el festejo tras quedarse con la Copa del Mundo.
La tercera estrella de Las Leonas
La consagración en Amstelveen permitió que Argentina alcanzara su tercer título mundial.
Las Leonas habían levantado la Copa anteriormente en Perth 2002 y Rosario 2010, por lo que debieron esperar 16 años para volver a conquistar el máximo trofeo de la disciplina.
Además, el triunfo permitió cortar el dominio de Países Bajos, que había ganado los tres Mundiales anteriores y llegaba a la definición como el seleccionado más ganador de la historia, con nueve títulos.
La Selección Argentina llegó invicta a la final y cerró el torneo con una consagración histórica, después de remontar el partido, igualar en el último cuarto y ganar una definición por penales que quedará en la memoria del hockey nacional.
Las Leonas volvieron a ser campeonas del mundo y Argentina ya tiene su tercera estrella.







