La Secretaría de Trabajo sugirió revisar los salarios más bajos durante la reapertura de los convenios colectivos, pero aclaró que no habrá una medida obligatoria. El Ejecutivo tampoco utilizará la homologación de paritarias para imponer ese monto.
El Gobierno nacional descartó establecer un piso salarial de $1.000.000 para los trabajadores registrados, ya sea a través del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) o mediante los convenios colectivos de trabajo. La administración de Javier Milei dejó en manos de sindicatos y empresas la posibilidad de mejorar los ingresos de las categorías más bajas durante las próximas negociaciones paritarias.
La definición se conoció después de la fallida reunión del Consejo del Salario, realizada este viernes, en la que las centrales sindicales rechazaron la propuesta empresaria y decidieron no participar de la instancia plenaria. Ante la falta de acuerdo, el Gobierno anunció que será el encargado de establecer el nuevo valor del salario mínimo mediante un laudo.
Qué propone el Gobierno para los salarios más bajos
Desde la Secretaría de Trabajo transmitieron de manera informal a representantes sindicales y empresarios la conveniencia de revisar los ingresos correspondientes a las categorías más bajas en las próximas reaperturas de los convenios colectivos.
Sin embargo, el Ejecutivo aclaró que no existe una resolución ni una instrucción general que establezca un salario mínimo de $1 millón. La eventual recomposición de los ingresos deberá definirse en cada actividad, de acuerdo con las negociaciones que mantengan los gremios y las empresas.
En el Gobierno remarcan que se trata de acuerdos entre privados y que, por ese motivo, no está previsto establecer un mecanismo obligatorio para llevar las categorías inferiores hasta ese monto.
La misma postura se mantiene respecto de la homologación de los convenios: Trabajo no utilizará ese procedimiento como herramienta de presión para impedir la aprobación de acuerdos que no contemplen un piso de $1 millón.
El conflicto en el Consejo del Salario
La discusión se produjo luego de una nueva falta de consenso en el Consejo del Salario. El Salario Mínimo, Vital y Móvil vigente es de $376.600, mientras que las centrales sindicales reclamaron una actualización que lo lleve a $911.202 y que alcance los $993.300 en diciembre.
Las cámaras empresarias, en cambio, plantearon una propuesta de incrementos escalonados: una suba del 1,8% en septiembre y aumentos del 1,7% mensual desde octubre.
La CGT y las dos CTA rechazaron la propuesta empresaria y decidieron no participar de la reunión plenaria. Frente a la ausencia de un acuerdo, el Gobierno deberá fijar el nuevo valor del salario mínimo mediante un laudo.
La CGT cuestionó la intervención del Gobierno
La iniciativa oficial generó críticas dentro de la CGT. El cosecretario general de la central obrera, Jorge Sola, cuestionó la intención del Ejecutivo de promover una mejora en los salarios más bajos mientras, según planteó, mantiene restricciones sobre las negociaciones paritarias.
Sola calificó la iniciativa como una “operación de prensa” y sostuvo que existe una contradicción entre el discurso oficial de no intervención estatal en las relaciones laborales y la decisión de intentar influir sobre los pisos salariales.
Desde la central sindical plantearon que, si el Gobierno pretende intervenir para mejorar los ingresos de los trabajadores, también debería dejar de establecer límites sobre los aumentos negociados en las paritarias.
Qué postura adoptó la UOCRA
La UOCRA mostró una posición más abierta frente a la posibilidad de discutir mecanismos que permitan mejorar los salarios más bajos.
Desde el gremio de la construcción reconocieron que la cuestión forma parte de conversaciones informales con el Gobierno, aunque aclararon que todavía no existe una propuesta formal ni un esquema concreto para implementar un piso salarial de $1 millón.
La definición, por ahora, queda supeditada a las negociaciones específicas de cada actividad.
Qué pasará con el salario mínimo
El escenario inmediato tiene dos discusiones diferentes. Por un lado, el Gobierno deberá definir el nuevo valor del Salario Mínimo, Vital y Móvil, luego del fracaso de las negociaciones en el Consejo del Salario.
Por otro, continuará la discusión dentro de los convenios colectivos sobre los salarios correspondientes a las categorías más bajas.
La Casa Rosada busca diferenciar ambos procesos y descarta que exista un plan para establecer de manera generalizada un ingreso mínimo de $1 millón. En consecuencia, cualquier mejora que acerque los salarios más bajos a ese nivel deberá surgir de los acuerdos alcanzados entre sindicatos y empresas en cada sector.
Así, el Gobierno mantiene su posición de que las paritarias son negociaciones entre privados, aunque al mismo tiempo abrió la puerta a recomendar que se revisen especialmente los ingresos más bajos. Por ahora, no habrá un piso salarial obligatorio de $1 millón ni una utilización de la homologación como mecanismo para imponerlo.







