El indicador elaborado por JP Morgan cayó seis puntos y se ubicó en 498 puntos básicos. Los bonos argentinos en dólares subieron 0,3% en promedio, mientras los mercados siguen atentos a las condiciones financieras internacionales.
El riesgo país argentino volvió a acercarse a los niveles más bajos de las últimas semanas y llegó a tocar los 493 puntos básicos durante la jornada de este miércoles. Finalmente, el indicador elaborado por JP Morgan cerró en 500 puntos, con una baja de cuatro unidades respecto de la rueda anterior.
La mejora estuvo acompañada por una suba de los bonos argentinos en dólares, entre Bonares y Globales, que terminaron la jornada con un avance promedio del 0,2%.
De esta manera, el riesgo país acumula una caída de alrededor de 60 puntos básicos en lo que va de 2026 y volvió a ubicarse en niveles similares a los registrados el pasado 17 de agosto.
Los factores que mira el mercado
La baja del riesgo país se produce pese a un contexto internacional que presenta algunas dificultades para los mercados emergentes. En las últimas semanas, los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos aumentaron y alcanzaron niveles de entre 4,55% y 5,27% anual, los más elevados desde octubre de 2023.
El economista Gustavo Ber advirtió que el incremento de las tasas estadounidenses representa un desafío para la renta fija global, especialmente para los países emergentes, debido al riesgo de que los inversores desarmen posiciones en activos considerados más riesgosos.
A pesar de este escenario, los activos argentinos mostraron un comportamiento positivo. Los bonos en dólares avanzaron, mientras que también subieron las acciones de empresas argentinas, tanto en el mercado local como en Wall Street.
Desde Cohen Aliados Financieros destacaron que los Globales lograron avanzar a contramano del comportamiento de otros mercados emergentes. Además, señalaron que los dólares financieros bajaron, la curva en pesos retrocedió y el Banco Central volvió a comprar divisas.
El Banco Central y las reservas, bajo la lupa
Otro elemento que favoreció la percepción sobre la deuda argentina fue la recuperación de las compras de dólares realizadas por el Banco Central durante el tramo final de agosto.
Las reservas internacionales brutas volvieron a superar los US$50.000 millones, un dato seguido de cerca por los inversores debido a su importancia para la capacidad de afrontar los compromisos externos.
Desde el equipo de Research de Puente señalaron que la continuidad de la acumulación de reservas dependerá de que se mantenga la oferta privada de divisas. También remarcaron que el avance de la agenda legislativa podría tener influencia sobre la confianza y las expectativas económicas.
En ese sentido, una mejora del clima político podría contribuir a reducir parte de la presión sobre el peso y sobre los activos argentinos.
¿Por qué baja el riesgo país?
Entre los principales factores que explican la mejora del indicador aparecen:
- Equilibrio fiscal: el cumplimiento de la meta de déficit cero fortalece la confianza sobre la capacidad de pago del Estado.
- Acumulación de reservas: las compras de divisas del Banco Central permiten reforzar las reservas internacionales.
- Mejora de las calificaciones: agencias internacionales como Standard & Poor’s y Fitch elevaron la calificación de los bonos argentinos.
- Financiamiento: los anuncios de préstamos y garantías de organismos internacionales redujeron la incertidumbre sobre los próximos vencimientos de deuda.
Qué esperan los inversores
Con la llegada de septiembre, distintas consultoras comenzaron a evaluar nuevas estrategias frente a la mejora de los bonos argentinos.
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, recomendó a determinados inversores tomar ganancias en el tramo largo de la curva y reorganizar las posiciones según el nivel de riesgo que estén dispuestos a asumir. Entre los instrumentos mencionados aparecen el AL30, el Bopreal Serie 4 y el AL35.
Por su parte, Portfolio Personal Inversiones adoptó una mirada algo más favorable sobre el crédito argentino para septiembre. Según su análisis, una eventual nueva reducción del riesgo país, combinada con los diferenciales todavía elevados, podría favorecer a los Bonares y generar oportunidades de rotación dentro de la curva de bonos soberanos en dólares.
Así, el mercado argentino comienza septiembre con una señal positiva: el riesgo país volvió a acercarse a la zona de los 500 puntos, mientras los bonos mostraron avances y las reservas internacionales recuperaron terreno. La evolución de las tasas internacionales, las compras de divisas del Banco Central y el escenario político serán algunos de los factores clave que definirán si esta tendencia puede sostenerse.







