El canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa, Carlos Presti, recorren este viernes el proyecto junto a legisladores fueguinos y autoridades militares.
La Base Naval Integrada de Ushuaia vuelve al centro de la agenda del Gobierno nacional. El canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa, Carlos Presti, llegaron este viernes a Tierra del Fuego acompañados por legisladores nacionales y parte de la conducción militar para recorrer el predio y avanzar en la ejecución del proyecto.
La visita se produce después de que el presidente Javier Milei planteara una estrategia de fortalecimiento de la presencia argentina en el Atlántico Sur y las políticas vinculadas con Malvinas.
La delegación incluye al jefe del Estado Mayor Conjunto, Marcelo Dalle Nogare, al jefe de la Armada y legisladores nacionales de Tierra del Fuego, entre ellos Santiago Pauli, Miguel Rodríguez, Agustín Coto y María Belén Monte de Oca.
La base como nodo de vigilancia
Uno de los objetivos centrales del proyecto es que Ushuaia se convierta progresivamente en un punto estratégico para concentrar capacidades militares, logísticas y tecnológicas.
El Gobierno pretende integrar la infraestructura naval con radares, sensores, sistemas satelitales, telecomunicaciones e inteligencia de señales, con el objetivo de reforzar la vigilancia permanente del Atlántico Sur.
La futura instalación permitiría reunir información proveniente de distintos sistemas y cruzar datos sobre movimientos marítimos y aéreos en una región considerada estratégica para los intereses argentinos.
Más capacidad para la Antártida
La Base Naval Integrada también está vinculada con el despliegue argentino hacia la Antártida.
El proyecto contempla infraestructura destinada al almacenamiento, abastecimiento y mantenimiento, además de instalaciones para acompañar las campañas antárticas.
El plan incluye un muelle de más de un kilómetro, talleres, depósitos, cámaras frigoríficas, áreas para combustible y edificios destinados a los servicios marítimos.
Una obra que viene de antes
Aunque el Gobierno actual le otorgó un nuevo impulso, el proyecto tiene antecedentes de larga data.
En 2004, la Armada y el Gobierno de Tierra del Fuego firmaron un convenio marco para avanzar en la reubicación y modernización de la Base Naval Ushuaia y en el desarrollo de un polo logístico austral y antártico.
El crecimiento de la ciudad fue uno de los factores que impulsaron la búsqueda de una nueva infraestructura. La expansión urbana fue rodeando progresivamente la actual instalación naval y redujo las posibilidades de ampliar sus capacidades.
La obra vigente fue lanzada en 2022 y actualmente presenta un avance físico cercano al 9%.
Un nuevo escenario presupuestario
El proyecto recibió un nuevo respaldo financiero luego de la cadena nacional de Milei por Malvinas.
El Decreto 867/2026 asignó más de $200.000 millones a la Base Naval Integrada y a la Base Conjunta Antártica Petrel.
El costo total estimado para la obra de Ushuaia se ubica entre US$400 millones y US$500 millones.
Quirno: “Del planeamiento a la ejecución”
El canciller aseguró que el trabajo conjunto entre Cancillería y Defensa permitió pasar “del planeamiento a la ejecución”.
La recorrida de este viernes apunta precisamente a definir los próximos pasos de la obra y consolidar una estrategia que combine infraestructura, logística, defensa y tecnología.
Además del encuentro con el gobernador Gustavo Melella, la presencia de legisladores y autoridades militares busca exhibir un respaldo institucional amplio para una obra que la Casa Rosada considera estratégica para el posicionamiento argentino en el extremo sur.
Por ahora, no está prevista una reunión con autoridades militares de Estados Unidos ni una conferencia de prensa posterior a la recorrida.







