El ministro de Defensa, Carlos Presti, bajó la tensión con el Reino Unido y ratificó que el reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas se mantendrá exclusivamente por vías diplomáticas y pacíficas. “Nuestro reclamo es totalmente lícito y pacífico; que no haya trasnochados que piensen otra cosa”, remarcó el funcionario.
Paralelamente al debate por la situación en el Atlántico Sur, el Ministerio de Defensa confirmó importantes avances en materia de infraestructura y equipamiento para las Fuerzas Armadas.
Uno de los anuncios más importantes es la Nueva Base Naval Integrada. Según informó la cartera, la construcción comenzará en enero en Ushuaia y convertirá a la ciudad en un polo logístico clave para el acceso a la Antártida.
El Ministerio precisó que la nueva base va a fortalecer la presencia argentina en el sur y la capacidad logística para las operaciones antárticas. Además, confirmó que también se iniciarán obras en la Base Petrel, en la Antártida.
El segundo punto que detalló Defensa es el reequipamiento militar. El jefe del Estado Mayor Conjunto, teniente general Carlos Presti, aclaró que las compras de armamento que está haciendo el país no tienen que ver con conflictos con otros países.
Entre las adquisiciones mencionó fusiles, aviones de combate F-16, aeronaves de vigilancia marítima P-3 Orion y helicópteros Black Hawk. Presti explicó que el objetivo de estas compras es proteger la integridad territorial y mejorar la capacidad de defensa del país.
Por último, desde Defensa destacaron la alianza estratégica con Estados Unidos. Según señalaron, el vínculo con Washington fortalece la posición de la Argentina para resguardar su soberanía en el Atlántico Sur.
Con estas obras y compras, el Gobierno busca reforzar la presencia en el sur del país y modernizar el equipamiento de las Fuerzas Armadas.







