Un nuevo informe elaborado por investigadores de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y la Universidad Federal de Santa María (Brasil) confirma que el fenómeno se encamina a una intensidad fuerte o muy fuerte hacia el cierre de 2026. Aunque instan a acelerar tareas de prevención municipal, aclaran que las proyecciones no implican de manera automática lluvias o inundaciones extraordinarias.
Expertos del Departamento de Hidráulica de la Facultad de Ingeniería de la UNNE junto con la Universidade Federal de Santa Maria (Brasil) difundieron la Nota Técnica N°5, un análisis hidrometeorológico que actualiza el diagnóstico del fenómeno El Niño para el Chaco y la región del Noreste Argentino (NEA). El reporte ratifica que El Niño continúa consolidado y volvió a intensificarse a fines de agosto. De acuerdo con los principales centros climáticos del mundo, como el Servicio Meteorológico Nacional, la NOAA de Estados Unidos y el Centro Europeo ECMWF, existe una probabilidad superior al 90 % de que alcance una intensidad muy fuerte entre fines de 2026 y comienzos de 2027. Sin embargo, los especialistas remarcan un concepto central: que el fenómeno alcance una categoría fuerte modifica las probabilidades climáticas, pero no determina por sí solo catástrofes o inundaciones automáticas en el territorio chaqueño, por lo que la información debe ser tomada como una guía de vigilancia y preparación.
Respecto a las perspectivas del tiempo para el trimestre septiembre-noviembre, las proyecciones meteorológicas muestran un comportamiento desigual según la zona geográfica. En la provincia del Chaco, la previsión del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) indica que en el centro-oeste chaqueño predominarían condiciones dentro de los rangos normales. Por su parte, en el contexto regional del NEA y la Mesopotamia, las señales favorecen un escenario con precipitaciones superiores a lo normal en la franja este y el norte del Litoral, incluyendo sectores del Alto Paraná, la cuenca del Uruguay y la zona mesopotámica.
En cuanto a la situación de los ríos de la región al momento de confeccionar el informe técnico, la condición de las principales cuencas se presentaba de manera estable. El río Paraná, a la altura de Barranqueras y Corrientes, se mantiene en niveles de aguas medias, por debajo de las cotas de alerta. Si bien modelos internacionales globales como el sistema GloFAS de Copernicus proyectan un paulatino incremento de caudales en el Paraná medio hacia noviembre y diciembre, los autores aclaran que esto debe tomarse como una hipótesis de monitoreo y no como un pronóstico definitivo, dado que la respuesta de las represas de la cuenca brasileña como Itaipú y Yacyretá va cambiando según la gestión operativa del agua. Por otro lado, la mayoría de las estaciones del río Paraguay se encuentran en niveles bajos o medios-bajos, con marcas en descenso y afluentes en estiaje, mientras que el río Iguazú y el río Uruguay presentan un comportamiento con pulsos de crecidas y descensos rápidos, sin que esos volúmenes hayan generado complicaciones mayores sobre el tramo central del Paraná.
Frente al inicio de la primavera y el fortalecimiento de El Niño, el documento propone que los municipios del Chaco aceleren acciones preventivas de bajo arrepentimiento, tales como la revisión de canales, la limpieza de desagües y el ajuste de planes de contingencia, sin generar falsas alarmas ni comunicar situaciones de emergencia de manera anticipada. Asimismo, la Nota Técnica enfatiza la importancia de una comunicación de riesgo adecuada, evitando la alarma innecesaria dado que un índice alto de El Niño no permite saber cuánto ni exactamente dónde lloverá localmente.
Para la toma de decisiones, se remarca que la población y las instituciones deben guiarse por las fuentes oficiales y los boletines de la Administración Provincial del Agua (APA Chaco), el Instituto Nacional del Agua (INA), el SMN y Defensa Civil. El equipo interinstitucional a cargo del informe estuvo integrado por los profesionales e investigadores Dr. Jorge V. Pilar, MSc. Alejandro R. Ruberto, Ing. Carlos A. Depettris, Ing. Marcelo J. M. Gómez, Téc. Julio C. Ríos a título personal, Prof. Dr. Daniel G. Allasia Piccilli, Ing. MSc. Yamila Chicherit, Dra. Rutineia Tassi y Dr. João F. Carlexo Horn.







