Los mercados argentinos volvieron a mostrar señales de tensión este jueves. El riesgo país superó los 700 puntos y llegó a 707 unidades, mientras que el dólar oficial alcanzó un nuevo máximo nominal de $1.550 para la venta en el Banco Nación.
El indicador que elabora JP Morgan sumó 33 puntos respecto del cierre anterior, luego de haber registrado una leve baja durante el miércoles. Al mismo tiempo, los bonos argentinos comenzaron la jornada con caídas de hasta el 1%.
En el mercado cambiario, el dólar oficial aumentó $5 en el Banco Nación. Por su parte, el dólar blue también subió $5 y se vendía a $1.570 en la ciudad de Buenos Aires.
La jornada también estuvo marcada por las bajas de las empresas argentinas que cotizan en Nueva York. Entre las principales caídas se destacaron Ternium, con un retroceso del 4,5%; Tenaris, con una baja del 4,4%; y Banco Macro, que perdió un 4,2%.
El movimiento se produjo después de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) difundiera datos que mostraron señales de estancamiento en la actividad económica durante agosto.
Según las estimaciones de especialistas citadas en el informe, este escenario aumenta las posibilidades de que la economía argentina atraviese una recesión técnica, es decir, dos trimestres consecutivos de caída de la actividad.
Entre los factores internacionales que presionan sobre el indicador se encuentra la suba de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, que encarece el financiamiento para distintos países y afecta especialmente a aquellos considerados más riesgosos.
En el plano local, los analistas señalan las dudas sobre la estrategia financiera del Gobierno para 2027. La falta de colocaciones de títulos en dólares en las últimas licitaciones de deuda habría generado interrogantes sobre cómo se afrontarán los próximos vencimientos.
A esto se suman los compromisos de pago con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que para 2027 ascienden a US$7.840 millones, según los datos citados en el informe.
El presidente Javier Milei atribuyó parte de la suba del riesgo país al contexto internacional, marcado por mayores tasas de interés, inflación y menor actividad económica. También mencionó factores políticos internos y sostuvo que la Argentina podría mejorar sus indicadores cuando se normalice el escenario global.







