Barranqueras continúa con un amplio operativo de asistencia por la crecida del río Paraná. Según informó la intendenta Magda Ayala, actualmente hay 336 personas de 96 familias evacuadas en la zona del terraplén y avenida Maipú.
El municipio organizó diferentes dispositivos para acompañar a los vecinos y atender sus necesidades mientras se mantiene la emergencia hídrica.
Durante una recorrida por el sector, Ayala explicó que la planificación comenzó en enero, ante la posibilidad de complicaciones por el fenómeno de El Niño. En mayo también se realizó un relevamiento en los barrios para conocer cuántas familias podrían necesitar ayuda.
Módulos cerca de las viviendas
Una de las principales medidas fue instalar módulos habitacionales temporales para que las familias puedan permanecer cerca de sus casas.
La decisión responde a que muchos vecinos se resisten a alejarse de sus pertenencias y animales por temor a perderlos.
En estos espacios se brindan cuatro comidas diarias, apoyo escolar y actividades recreativas. Además, personal municipal realiza controles veterinarios para cuidar a los animales.
La ciudad también cuenta con dos centros de evacuados preparados para recibir a familias que puedan verse afectadas por lluvias intensas.
Salud, controles y asistencia en los barrios
El municipio organizó un operativo médico especial con la participación de Radiología Center y el Sanatorio Chaco, con prioridad en la atención pediátrica durante el fin de semana.
Además, el camión sanitario seguirá recorriendo diferentes sectores. Primero estará en Los Milagros y luego llegará a Sumalao y 2 de Abril.
Qué medidas se toman para evitar inundaciones
Barranqueras cuenta con ocho estaciones de bombeo, de las cuales tres están a cargo del municipio y cinco dependen de otros organismos.
Las estaciones municipales funcionan bajo monitoreo permanente y tienen grupos electrógenos para responder ante posibles cortes de energía. Sobre las otras cinco, se envían informes diarios a la Administración Provincial del Agua.
Ayala también reclamó que se completen los trabajos pendientes en el riacho Arazá, en el sector de Puerto Vilelas, por su importancia para permitir que el agua escurra en la zona metropolitana.
Mientras continúa la emergencia, el municipio sostiene las tareas de limpieza de desagües, mantenimiento de calles y alumbrado público.
«Esto no tiene banderías políticas, aquí nadie se salva solo», expresó la intendenta al destacar la importancia del trabajo conjunto.







