Al menos seis civiles murieron y otras 24 personas resultaron heridas como consecuencia de una serie de ataques aéreos lanzados por Israel contra distintos puntos de Beirut, capital del Líbano, en el marco de la creciente escalada militar en Medio Oriente.
Según informaron autoridades locales, los bombardeos impactaron en zonas urbanas densamente pobladas, provocando importantes daños materiales en edificios residenciales y generando escenas de pánico entre la población civil. Equipos de emergencia trabajaron durante horas entre los escombros para rescatar a heridos y buscar posibles víctimas.
Los ataques forman parte de la ofensiva que Israel mantiene contra el grupo chií Hezbolá, en un conflicto que se ha intensificado en las últimas semanas. Desde el inicio de las hostilidades, los enfrentamientos han dejado cientos de muertos y un elevado número de desplazados en territorio libanés.
De acuerdo con fuentes oficiales israelíes, los objetivos de los bombardeos estarían vinculados a infraestructuras y posiciones estratégicas de Hezbolá en la capital libanesa. Sin embargo, autoridades de Líbano denunciaron que la mayoría de las víctimas son civiles y advirtieron sobre el agravamiento de la crisis humanitaria.
En paralelo, la comunidad internacional observa con preocupación la evolución del conflicto, que ya ha provocado una fuerte inestabilidad regional y amenaza con extenderse a otros países de Medio Oriente.
La intensificación de los ataques sobre Beirut marca uno de los episodios más críticos desde el inicio de la actual ofensiva, en un escenario donde continúan los enfrentamientos cruzados y crece el temor a una escalada aún mayor.







