El país retrocedió hasta el lugar 104 en el Índice de Percepción de la Corrupción 2025 elaborado por Transparencia Internacional. Con apenas 36 puntos, se ubica por debajo de naciones como Zambia y Gambia.
La lucha contra la corrupción en Argentina vuelve a mostrar señales de estancamiento y retroceso. Según el último Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) difundido este martes por el movimiento global Transparencia Internacional, la Argentina descendió cinco lugares en la clasificación mundial, situándose en el puesto 104 sobre 182 países evaluados.
En la medición anterior, el país ocupaba el puesto 99. Los datos correspondientes a la gestión del año 2025 otorgan a la Argentina una calificación de 36 puntos sobre 100 (donde 0 es «altamente corrupto» y 100 es «muy transparente»), lo que representa una caída de un punto respecto al año previo.
Comparativa regional y global
Con este puntaje, Argentina comparte su posición con países como Belice y Ucrania. Lo que resulta más llamativo es que el país quedó relegado detrás de naciones africanas y caribeñas como Zambia, Lesoto, Gambia y República Dominicana.
El informe de Transparencia Internacional advierte que la puntuación del país viene en una tendencia decreciente sostenida desde el año 2019.
El panorama mundial
El ranking global sigue siendo liderado por países del norte de Europa y Asia:
- Dinamarca: 89 puntos.
- Finlandia: 88 puntos.
- Singapur: 84 puntos.
En el extremo opuesto, los países percibidos como los más corruptos del mundo son Venezuela (puesto 180, con 10 puntos), seguidos por Sudán del Sur y Somalia, que cierran la lista con apenas 9 unidades.
Desde la organización internacional destacaron que la corrupción no es solo una cuestión estadística, sino que tiene un impacto directo en la calidad de vida: «Provoca hospitales con financiación insuficiente, defensas contra inundaciones sin construir y arruina las esperanzas y los sueños de los jóvenes».

¿Cómo se mide el IPC?
El IPC clasifica a los países según los niveles percibidos de corrupción en el sector público, basándose en encuestas a expertos y ejecutivos de empresas. Actualmente, el promedio mundial se sitúa en un mínimo histórico de 42 puntos, y más de dos tercios de los países evaluados no logran alcanzar siquiera los 50 puntos, lo que refleja un problema sistémico a nivel global que Argentina, lejos de solucionar, parece profundizar.







