El ministro del Interior, Diego Santilli, aseguró este lunes que el **oficialismo contará con el respaldo necesario en el Congreso de la Nación para aprobar la reforma laboral, una de las iniciativas centrales de la administración del presidente Javier Milei para fomentar la creación de empleo formal en Argentina.
Santilli afirmó en declaraciones radiales que “la Argentina no puede esperar más” para comenzar a “generar trabajo formal” y expresó su confianza de que la propuesta recibirá los votos necesarios en el Senado, donde se espera su tratamiento como parte de las sesiones extraordinarias convocadas por el Ejecutivo.
El ministro destacó el trabajo político del oficialismo tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados, y expresó que dirigentes de diferentes espacios políticos y gobernadores han manifestado su disposición a acompañar la iniciativa, clave para impulsar cambios estructurales en el mercado laboral argentino.
Debate político y negociación con provincias
En las últimas semanas, Santilli intensificó una gira por distintas provincias para sumar apoyos al proyecto, que impulsa modificaciones en el actual marco laboral con el objetivo de reducir la informalidad y fomentar la creación de empleo registrado. En ese marco, el funcionario mantuvo encuentros con gobernadores como Alfredo Cornejo (Mendoza), que respaldó la reforma como una herramienta para que “las empresas puedan tomar más empleo”, y Leandro Zdero (Chaco), ambos alineados con la agenda nacional sobre el tema.
Según dirigentes del oficialismo, la iniciativa ya cuenta con acuerdos parciales con bloques dialoguistas y mandatarios provinciales que podrían traducirse en mayorías favorables en las votaciones clave del Senado.
Objetivos y desafíos de la reforma laboral
La reforma laboral, considerada por el Gobierno como una herramienta para reactivar el mercado de trabajo, busca adaptar la legislación vigente desde hace décadas, mejorar condiciones para la contratación formal y reducir costos de empleadores, con el argumento de que esto dinamizará la creación de puestos de trabajo registrados.
No obstante, la iniciativa enfrenta críticas de sectores sindicales y opositores, que advierten sobre posibles impactos negativos en derechos laborales y condiciones de trabajo, lo que agrega un componente de debate público y político más amplio al proceso de sanción de la ley.
Con la aprobación de la reforma laboral como meta clave de la agenda del Ejecutivo en este arranque de año, el Gobierno confía en que la integración de apoyos legislativos y políticos permitirá derrotar resistencias y avanzar hacia la media sanción en el Senado en los próximos días.







