El Gobierno del Chaco aplicó una sanción disciplinaria a una médica que se desempeñaba en el Hospital Perrando luego de que una investigación administrativa determinara que ejercía la profesión en el ámbito privado mientras percibía una bonificación por dedicación exclusiva en el sistema público, un régimen que prohíbe realizar otras actividades laborales remuneradas.
La medida fue formalizada mediante un decreto del Poder Ejecutivo provincial, que ordenó registrar en el legajo de la profesional —identificada únicamente por las iniciales J.M.B.— la correspondiente sanción expulsiva, tras comprobarse una incompatibilidad con las normas que regulan el empleo público.
La inspección que originó la investigación
El caso se inició el 3 de octubre de 2023, cuando inspectores de la Dirección de Fiscalización Sanitaria realizaron un operativo en las instalaciones del Sanatorio Galeno.
De acuerdo con las actuaciones incorporadas al expediente, durante la inspección se constató que la médica desarrollaba actividad profesional en un consultorio privado, pese a encontrarse alcanzada por el régimen de dedicación exclusiva dentro del sistema público de salud.
A partir de esa situación, el Ministerio de Salud dispuso la apertura de un sumario administrativo para determinar si existía una incompatibilidad con las obligaciones establecidas para los agentes que perciben ese beneficio salarial.
El descargo de la profesional
Durante la investigación, la médica decidió inicialmente abstenerse de declarar. Posteriormente presentó un descargo en el que argumentó que tiempo atrás había iniciado gestiones para reducir su carga horaria y abandonar el régimen de dedicación exclusiva.
Sin embargo, según surge del expediente, las autoridades del Hospital Perrando informaron que ese trámite había sido observado por falta de documentación y posteriormente quedó sin efecto al no ser completado ni retomado por la profesional.
La investigación también estableció que la renuncia al beneficio de exclusividad fue presentada nueve días después de la inspección realizada por los fiscalizadores sanitarios.
Para los organismos intervinientes, esa decisión posterior no modificó la situación de incompatibilidad detectada durante el período en que la médica continuó percibiendo la bonificación mientras desarrollaba actividad privada.
Una falta considerada grave
La resolución sostiene que el régimen de dedicación exclusiva implica mucho más que un adicional salarial, ya que representa un compromiso formal de prestar servicios únicamente para el Estado.
Por ese motivo, las autoridades concluyeron que el ejercicio de la medicina en el ámbito privado mientras se percibe dicho beneficio constituye una infracción grave a los deberes y obligaciones de los agentes públicos.
Además, durante el proceso se incorporaron informes de organismos profesionales que acreditaron que la médica figuraba como prestadora activa en el sector privado.
La decisión del Gobierno
Tras evaluar las pruebas reunidas, la Dirección de Sumarios, la Asesoría General de Gobierno y las distintas áreas técnicas que intervinieron en el expediente coincidieron en que existió una incompatibilidad manifiesta con el régimen legal vigente.
El decreto sostiene que la profesional desarrolló actividad privada con pleno conocimiento de que percibía una bonificación destinada exclusivamente a quienes trabajan únicamente dentro del sistema público de salud.
En función de estas conclusiones, el Poder Ejecutivo resolvió aplicar la sanción disciplinaria correspondiente y dejar constancia de la medida en su legajo personal.
Asimismo, la resolución señala que la agente ya había sido alcanzada anteriormente por otra sanción expulsiva, antecedente que también fue considerado durante el análisis del caso.







