La investigación por la muerte de Nelson Gusak continúa avanzando en el ámbito judicial, luego de que su cuerpo fuera encontrado tras permanecer siete meses desaparecido. Esta semana se confirmó una medida clave: la aplicación del Protocolo de Minnesota para la pericia forense, junto con la orden de nuevas pruebas en la causa.
Fuentes judiciales informaron que la utilización del Protocolo de Minnesota se enmarca en una línea de investigación que contempla escenarios en los que podría existir intervención o responsabilidad de agentes del Estado, particularmente de fuerzas de seguridad. No obstante, aclararon que todas las hipótesis siguen bajo análisis y que no hay conclusiones definitivas en esta etapa.
El cuerpo de Gusak fue hallado el viernes 24 de abril en la zona sur de Resistencia, en la intersección de calle 19 y avenida Nicaragua. Los restos presentaban un avanzado estado de descomposición y se encontraban junto a sus prendas de vestir y su Documento Nacional de Identidad. El joven estaba desaparecido desde septiembre de 2025, lo que había generado una intensa búsqueda durante meses.
En paralelo al avance de la investigación judicial, la hermana del joven, Marisa Gusak, expresó públicamente la postura de la familia. Según sus declaraciones, sostienen la hipótesis de un homicidio y plantean sospechas sobre la posible participación policial. “Creemos que fue asesinado y que su cuerpo fue plantado. La sospecha está por la Policía, pero concretamente prueba no tenemos, por eso queremos que se llegue a la verdad”, manifestó.
En ese contexto, la decisión de aplicar el Protocolo de Minnesota es interpretada como un paso relevante dentro de la investigación, en línea con los planteos realizados por la familia, aunque desde el ámbito judicial insisten en que el proceso continúa abierto y sujeto a múltiples pericias.
Además, se informó que se ordenarán nuevas medidas de prueba mientras se aguardan los resultados preliminares de las primeras pericias ya realizadas. Estas diligencias serán clave para reconstruir las circunstancias de la muerte y determinar las responsabilidades que pudieran corresponder, en caso de confirmarse alguna hipótesis.
La causa sigue bajo estricto hermetismo judicial, en una investigación que busca esclarecer uno de los casos más sensibles de los últimos meses en la provincia.







