Boca Juniors sufrió un duro traspié en la Copa Libertadores 2026 al perder 1-0 frente a Cruzeiro en Belo Horizonte, en un encuentro correspondiente a la tercera fecha del Grupo D. El resultado frenó el arranque perfecto del equipo argentino en el certamen continental.
El único gol del partido lo convirtió Neíser Villarreal a los 83 minutos, en un duelo que se disputó en el estadio Mineirão y que estuvo marcado por la intensidad y la fricción desde el inicio.
El equipo dirigido por Claudio Úbeda llegaba con puntaje ideal tras dos victorias consecutivas, pero no logró imponer su juego ante un rival que planteó un partido físico y cerrado. La situación se complicó aún más para el conjunto argentino cuando Adam Bareiro fue expulsado antes del cierre del primer tiempo, dejando a Boca con diez jugadores durante toda la segunda mitad.
A pesar del esfuerzo por sostener el empate, Boca terminó cediendo sobre el final y dejó escapar un punto importante en condición de visitante. Con este resultado, además de perder el invicto, el equipo argentino resignó parte de su ventaja en la cima del grupo, donde ahora Cruzeiro se mete en la pelea por la clasificación.
El encuentro también tuvo un clima tenso, con varias amonestaciones y discusiones que se extendieron incluso después del pitazo final, reflejando la importancia del cruce para ambos equipos en la lucha por avanzar a los octavos de final.
Tras la caída, Boca deberá reponerse rápidamente y enfocarse en sus próximos compromisos, tanto en el torneo local como en la continuidad de la Copa Libertadores, donde buscará recuperar terreno y volver a la senda del triunfo.







