Con el equipo de Juan Román Riquelme atravesando uno de los momentos más críticos de los últimos años, la tensión se hizo visible en Mendoza: pasacalles con fuertes mensajes fueron colgados anoche frente al hotel donde concentra el plantel de Boca Juniors.
Las pancartas llevaban inscripciones como “La camiseta de Boca se tiene que transpirar” y “Están en Boca, respeten la camiseta y a su gente”. Ambas frases reflejan el creciente malestar de los hinchas, que ya no esconden su descontento con el presente futbolístico e institucional del club.
El equipo “Xeneize” se encuentra en Mendoza para enfrentar esta noche a Independiente Rivadavia, desde las 20:30. Sin embargo, la previa del encuentro quedó marcada por la aparición de estos pasacalles, en un claro mensaje de advertencia a los jugadores.
El enojo no es nuevo ni aislado. Boca acumula 12 partidos sin victorias, un presente que genera frustración no sólo por los malos resultados, sino también por la forma en que el equipo se presenta en la cancha. A esto se suma una gestión dirigencial cada vez más cuestionada, encabezada por el actual presidente Juan Román Riquelme.
En los últimos dos años, el club no logró siquiera clasificar a la fase de grupos de la Copa Libertadores, y hoy se encuentra nuevamente en riesgo de quedar afuera del certamen continental en 2026. Actualmente ocupa el 14º puesto de la Zona A del Torneo Clausura 2025 (de un total de 15 equipos), y está cuarto en la tabla anual con 36 puntos, posición que lo dejaría fuera de la Libertadores y lo llevaría a disputar, otra vez, la Copa Sudamericana.







