El sistema de transporte público en el interior del país atraviesa una situación crítica y podría verse afectado en el corto plazo. Así lo advirtieron empresas del sector a través de un comunicado dirigido a los usuarios, en el que explican las principales causas de la emergencia y piden una intervención urgente de las autoridades.
Según detallaron, uno de los principales problemas es la deuda que mantiene el Estado Nacional por las compensaciones destinadas a los beneficios sociales de la tarjeta SUBE. Estas incluyen los descuentos para distintos grupos de pasajeros. Las empresas aseguran que aún no se pagaron los fondos correspondientes a enero y febrero de 2026, además de arrastrar atrasos de meses anteriores. Señalan que este dinero es clave para cubrir el costo real del pasaje.
A esta situación se suma el constante aumento del precio del combustible, especialmente el gasoil, un insumo esencial para el funcionamiento de los colectivos. Desde el sector indican que los incrementos han sido significativos en los últimos meses y que ese impacto no se trasladó al valor del boleto, lo que agrava el desfasaje económico.
Otro punto que genera preocupación es el mantenimiento de boletos gratuitos y beneficios locales sin el financiamiento correspondiente. Si bien reconocen la importancia de estas políticas, explican que actualmente representan cerca del 18% de los pasajeros mensuales y no cuentan con respaldo económico suficiente, lo que contribuye al desequilibrio del sistema.
Además, las empresas alertan sobre una fuerte caída en la cantidad de usuarios, que estiman en un 30% durante el último año. Atribuyen parte de esta baja a la proliferación de servicios de transporte no regulados, que consideran una competencia desleal y que afecta directamente la sostenibilidad del sistema formal.
Riesgo de paralización del servicio
Desde el sector advierten que la situación ya tiene consecuencias concretas: muchas empresas enfrentan dificultades para pagar salarios y realizar el mantenimiento básico de las unidades. Esto ha derivado en la interrupción del servicio en algunas ciudades y podría extenderse si no se toman medidas urgentes.
En el interior del país, el transporte público en colectivo es, en muchos casos, el único medio disponible para millones de personas. Se estima que garantiza más de 50 millones de viajes mensuales, siendo fundamental para el acceso al trabajo, la educación y otras actividades cotidianas.
Pedido urgente a las autoridades
Ante este panorama, las empresas solicitan la intervención inmediata de las autoridades nacionales, provinciales y municipales. Reclaman el cumplimiento de los pagos adeudados y la implementación de medidas que permitan sostener el servicio.
“El transporte público es un servicio esencial. Necesitamos condiciones que nos permitan seguir funcionando y garantizar un servicio seguro y continuo para los usuarios”, concluye el comunicado.
La situación genera preocupación tanto en el sector como en la población, ya que una eventual paralización del servicio impactaría de forma directa en la vida diaria de miles de personas en todo el interior del país.







