El Jurado de Enjuiciamiento de Córdoba resolvió destituir a los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro por mal desempeño y negligencia grave en la investigación del crimen de Nora Dalmasso, uno de los casos policiales más emblemáticos y controvertidos de la historia reciente argentina.
La decisión fue tomada luego de un extenso jury en el que se analizaron las múltiples fallas que marcaron la causa desde el asesinato de Dalmasso, ocurrido en noviembre de 2006 en la ciudad de Río Cuarto. El tribunal concluyó que los funcionarios judiciales incurrieron en graves irregularidades durante la instrucción del expediente, que permanece impune casi dos décadas después.
Durante las audiencias se expusieron errores en la preservación de la escena del crimen, líneas investigativas inconsistentes, pruebas desatendidas y acusaciones que con el tiempo fueron descartadas. Entre ellas, las imputaciones contra Gastón Zárate —conocido públicamente como “El Perejil”— y posteriormente contra Facundo Macarrón, hijo de la víctima, quien terminó desvinculado de la causa.
El proceso disciplinario tomó fuerza luego de que el fiscal Pablo Jávega reactivara la investigación y encontrara un perfil genético compatible con Roberto Bárzola, un parquetista que había trabajado en la vivienda de la familia Dalmasso. Según se ventiló en el jury, esa evidencia biológica estaba disponible desde hacía años, pero nunca había sido correctamente cotejada por los fiscales ahora destituidos.
La resolución generó una fuerte reacción en la familia Macarrón-Dalmasso, que siguió de cerca cada instancia del proceso. Tras conocerse el fallo, los familiares se abrazaron visiblemente emocionados dentro de la sala.
Un caso que marcó a la Justicia argentina
El asesinato de Nora Dalmasso ocurrió durante la madrugada del 25 de noviembre de 2006. La mujer fue hallada muerta en su vivienda del barrio Villa Golf de Río Cuarto y desde entonces el expediente atravesó innumerables controversias judiciales, mediáticas y políticas.
A lo largo de los años, la investigación estuvo rodeada de hipótesis cruzadas, filtraciones, cuestionamientos a peritajes y denuncias de encubrimiento. El caso incluso derivó en fuertes críticas al funcionamiento de la Justicia cordobesa y se convirtió en símbolo de las investigaciones mal conducidas en el país.
La destitución de Di Santo, Miralles y Pizarro representa una medida inédita dentro del expediente y abre una nueva etapa en la búsqueda de responsabilidades por el manejo de la causa. Sin embargo, el crimen de Nora Dalmasso continúa sin condenados y todavía espera una resolución definitiva.









