La Cámara de Diputados de la Nación aprobó en la noche del jueves la ratificación del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, firmado el 17 de enero pasado en Asunción, Paraguay, en una histórica ceremonia que reunió a autoridades de ambos bloques. La iniciativa obtuvo 203 votos a favor, 42 en contra y 4 abstenciones, y ahora será remitida al Senado de la Nación para completar su tratamiento legislativo.
El tratado, considerado uno de los mayores avances en materia de inserción internacional de Argentina en décadas, prevé la eliminación progresiva de aranceles para más del 90% de las exportaciones del Mercosur y la reducción de barreras para productos industriales y tecnológicos europeos, con el objetivo de fomentar el comercio y atraer inversiones.
Durante el debate en el recinto, legisladores del oficialismo destacaron que el acuerdo abrirá nuevas oportunidades para las exportaciones argentinas, impulsando la participación en el mercado europeo y fortaleciendo las economías regionales. También señalaron que la iniciativa busca consolidar una política de Estado orientada a la apertura comercial y a la integración económica internacional.
Si bien sectores de la oposición advirtieron sobre posibles impactos en determinados sectores productivos y expresaron reservas, el respaldo mayoritario permitió que el proyecto avance con media sanción. En el peronismo se evidenció una división en la votación, con varios legisladores acompañando la ratificación, mientras que otros se opusieron o se abstuvieron.
El tratado entre Mercosur —integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— y la Unión Europea aún no puede entrar en vigor, ya que debe ser sometido a revisión por parte del Parlamento Europeo y, eventualmente, por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, un proceso que podría extenderse en el tiempo. Algunas fuentes europeas también evalúan la posibilidad de una aplicación provisional del acuerdo mientras se completa la ratificación formal de ambas partes.
Argentina se posiciona así como uno de los primeros países de la región en avanzar en la ratificación de este amplio entendimiento comercial, que abarca a más de 700 millones de consumidores y representa una de las zonas económicas más importantes del mundo.
Con el texto ya aprobado en Diputados, el foco queda ahora en el Senado, donde se espera que continúe el debate político sobre los alcances de este histórico acuerdo.







