El Banco Central de la República Argentina (BCRA) oficializó una serie de medidas que flexibilizan el acceso al mercado cambiario para inversores no residentes, con el objetivo de fomentar el ingreso de capitales y reforzar el perfil del país como destino de inversión.
Mediante la Comunicación «A» 8257, que entró en vigencia este viernes, se eliminaron dos restricciones clave: la denominada «restricción cruzada» y el plazo mínimo de permanencia de seis meses en activos locales, conocido como «parking». Hasta ahora, los inversores extranjeros que operaban con dólar contado con liquidación (CCL) no podían acceder al Mercado Libre de Cambios (MLC) por 90 días, y viceversa. Con la nueva normativa, esta limitación deja de aplicarse.
Desde el Gobierno argumentaron que la modificación se basa en el hecho de que los inversores locales actualmente no poseen stock relevante de deuda soberana, por lo que la restricción perdió vigencia. Originalmente, la medida buscaba evitar que importadores o empresas con compromisos externos utilicen de forma simultánea ambos canales cambiarios.
Además, el BCRA habilitó a las entidades financieras a repatriar fondos para no residentes, siempre que se cumpla con lo dispuesto en el punto 3 de la Comunicación “A” 8230 y su normativa complementaria.
Estas decisiones forman parte de una estrategia más amplia de apertura financiera, que incluye el reciente lanzamiento del Bono del Tesoro en pesos a tasa fija con vencimiento en 2030 (Bonte 2030). Este instrumento podrá ser suscripto en dólares, pagará en pesos y tendrá opción de cancelación anticipada a los dos años. La emisión total será de hasta 1.000 millones de dólares.
Pese a esta flexibilización, el acceso al mercado sigue siendo desigual. Mientras los inversores extranjeros reciben condiciones más favorables, las empresas locales aún enfrentan mayores restricciones, en línea con una política gradualista que busca equilibrar el flujo de divisas sin desestabilizar el mercado cambiario.







